21 de septiembre de 2023
Día Mundial del Alzheimer: "Hay muchas investigaciones pero estamos lejos de la cura"

La investigadora? Diana Jerusalinsky dialogó con Télam sobre las terapias y tratamientos que se investigan para obtener una cura de esta? enfermedad neurodegenerativa.
Si bien en los últimos años avanzaron las investigaciones con varias drogas especÃficas contra la enfermedad de Alzheimer, de la que este jueves se conmemora el DÃa Mundial, "todavÃa no hay disponibles tratamientos eficaces contra todos o la mayor parte de los sÃntomas" ni que la curen definitivamente, indicó a Télam la investigadora Diana Jerusalinsky, quien no obstante manifestó que hay "optimismo" en la comunidad cientÃfica.
"Estamos aún lejos de una cura en el sentido de que no tenemos en las manos una o varias drogas que proporcionen un tratamiento eficaz contra todos o la mayor parte de los sÃntomas", dijo Jerusalinsky, directora del Laboratorio de Neuroplasticidad y Neurotoxinas (LaNyN) del Instituto de BiologÃa Celular y Neurociencia Profesor Eduardo De Robertis (IBCN, Conicet- UBA) en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Sin embargo, explicó que tanto la comunidad de terapeutas de todas las especialidades relacionadas como los profesionales involucrados en salud e investigadores están "mucho más involucrados en la búsqueda de esas terapias con estrategias más adecuadas, investigando los mecanismos de la enfermedad mucho más que hace unos años". "En el último tiempo surgieron varias drogas especÃficas", añadió.
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa, en la que el cerebro de quien la padece comienza a perder conexiones y neuronas, a la vez que empieza a acumularse una proteÃna anormal llamada "beta-amiloide". Se trata de la forma más común de demencia y puede representar entre un 60% y un 70% de los casos.
Un vector capaz de crear un anticuerpo atificial
Dentro de los trabajos para el desarrollo de tratamientos, Jerusalinsky junto a Sergio Ferreira, de la Universidad Federal de RÃo de Janeiro (UFRJ), codirige una investigación que logró el desarrollo de un vector "capaz de entrar en las neuronas y allà producir un anticuerpo artificial que ataca una de las proteÃnas que se desarrollan patológicamente en el Alzheimer y forman las llamadas placas seniles constituidas por proteÃnas de beta-amiloide agregadas", describió la especialista.El vector, que fue probado en varios modelos animales, arrojó buenos resultados ya que logró revertir el déficit de memoria.
"Este vector permitirÃa un tratamiento mucho más económico y efectivo, pero el problema que buscamos resolver en este momento es la vÃa de administración, ya que se aplica en forma intracraneal, dentro de los ventrÃculos cerebrales, y esta vÃa es muy invasiva. Estamos formulando nuevos vectores que se puedan administrar de otra manera, antes de pasar a una fase clÃnica (en humanos)", explicó.
En el desarrollo de vectores de esta investigación también trabajan William Klein de la Universidad Northwestern (Illinois, EE.UU); Adriano Sebollela del Campus de Ribeirão Preto (Brasil); Clara Selles (argentina, actualmente en Estados Unidos); y Alberto Epstein (Paris-Francia).
Terapias con anticuerpos
El desarrollo de anticuerpos que atacan la proteÃna beta-amiloide es una de las lÃneas sobre la que se está trabajado a nivel mundial, pero -a diferencia de lo que se viene observado en la investigación de Jerusalinsky y su equipo-, "por el momento las terapias con anticuerpos son muy costosas y han generado varios efectos colaterales indeseables", describió."También hay un informe de la ClÃnica Mayo de los Estados Unidos sobre ensayos con inhibidores de las enzimas que producen esta proteÃna beta-amiloide; pero en todos los casos estos inhibidores han tenido efectos colaterales indeseables riesgosos y tampoco produjeron mejorÃa en los aspectos cognitivos por lo que prácticamente están siendo dejados de lado", abundó la investigadora.
Terapias antiinflamatorias
Y continuó: "Por otro lado están las terapias antiinflamatorias que se siguen desarrollando sobre todo a un nivel cada vez más cercano a las vÃas moleculares involucradas en la inflamación, y esto también produce alivio y mejorÃas temporales, sobre todo en los estados de déficit cognitivo leve o en etapas tempranas de la enfermedad".Más allá de lo que se investiga en la actualidad, la especialista describió que "entre los tratamientos que más se están utilizando están los anticolinesterásicos, que son inhibidores de la enzima acetilcolinesterasa, lo que mejora el funcionamiento de las vÃas colinérgicas (que utilizan acetilcolina como neurotransmisor) y suple la deficiencia de algunas neuronas colinérgicas de la base del cerebro; esto produce cierta mejorÃa en los sÃntomas, que suele ser temporal".
"También se utiliza la memantina que actúa sobre los receptores del glutamato, que es el mayor neurotransmisor excitatorio del sistema nervioso, y con esto se logra demorar o mejorar algunos sÃntomas", agregó.
Aproximadamente, existen 25 millones de personas con esta enfermedad en el mundo, y algunas proyecciones sugieren que para 2025 habrá más de 40 millones de personas que la padecerán.
Prevención y diagnóstico
Finalmente, la especialista insistió en la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano. "El diagnóstico temprano puede ayudar notablemente a los pacientes y a los familiares a tratar sÃntomas muy al inicio y retrasar el desarrollo de la enfermedad que va a conllevar muerte de neuronas, la cual es irreversible", dijo.En este sentido, dijo que "es muy importante estar atentos a los sÃntomas, especialmente las personas cercanas al potencial paciente, y realizar la correspondiente consulta con especialistas".
Algunos de estos sÃntomas son olvidar cosas o acontecimientos recientes; perder o extraviar cosas; perderse al caminar o conducir; sentirse desubicado, incluso en lugares familiares; perder la noción del tiempo; tener dificultades para resolver problemas o tomar decisiones, presentar problemas para seguir conversaciones o a la hora de encontrar las palabras, o dificultades para realizar tareas habituales.
"Es muy importante la prevención que incluye todos los factores que ya conocemos: actividad fÃsica, buena alimentación y todos los hábitos que protegen nuestra salud", concluyó.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que existen aproximadamente 25 millones de personas con esta enfermedad en el mundo, y algunas proyecciones sugieren que para 2025 habrá más de 40 millones de personas que la padecerán.

