27 de enero de 2024
Concluyó la primera etapa de reaprovisionamiento de la base Marambio en la Antártida
En el marco de la Campaña Antártica de Verano (CAV), el rompehielos ARA Almirante Irízar terminó la primera parte que comenzó el 16 de enero, en maniobras condicionadas por las adversidades climáticas para las operaciones entre el buque y la base.�
El rompehielos ARA Almirante IrÃzar concluyó este sábado la primera etapa de reaprovisionamiento de la base antártica argentina Marambio en maniobras condicionadas por las adversidades climáticas para las operaciones entre el buque y la base, a la que trasladaron combustible y vÃveres en el marco de la Campaña Antártica de Verano (CAV).
El reaprovisionamiento comenzó el martes 16 de enero y se realizó durante ocho de los doce dÃas transcurridos con sensaciones térmicas que llegaron hasta los -14 grados con nevadas y baja visibilidad, por lo que fue interrumpido de forma intermitente por temas meteorológicos.
Al estar ubicada sobre la meseta de la isla Marambio al norte de la penÃnsula antártica, la única forma de realizar traslados desde el buque hacia la base -administrada por el Comando Conjunto Antártico (Cocoantar)-, y viceversa, fue a través de los helicópteros Sea King de la Armada.
“Volar en la Antártida es difÃcil. Hay que tener mucho cuidado con el clima. En particular, en Marambio y Belgrano II se complica porque (las ventanas) se cierra de repente. Esas dos bases son en las que tenemos más participación porque están en altura y no se puede llegar desde el buque de otra maneraâ€, dijo a Télam el piloto comandante de la segunda escuadrilla aeronaval de helicópteros, Juan Prado.
Unas 30 personas conforman el equipo de los Sea King, helicópteros que pueden cargar hasta 2.700 kilos, precisó Prado.
Para volar, llevan un piloto y un copiloto, un mecánico y un ayudante de mecánico.
En Marambio, descargaron Gas Oil Antártico (GOA) en rollings (unas cámaras ovaladas de 2.000 y 1.000 litros rellenas del producto); tambores de combustible aeronáutico (Jet A1) trasladados en redes colgantes; también tubos de gas; vÃveres frigorizados y refrigerados; y evacuaron residuos antárticos clasificados para ser descargados en Ushuaia, detalló a Télam el suboficial mayor y logÃstico embarcado del Cocoantar, Javier Guerrero.
También embarcaron personal que será trasladado a las bases Petrel y Esperanza, próximas paradas del IrÃzar.
Los dÃas en los que el buque no pudo operar en Marambio fueron utilizados para trasladar personal y carga a las otras bases antárticas argentinas; y para producir agua para consumo y uso en el rompehielos.
Marambio es conocida por ser un puente aéreo, que posee un aeródromo que opera con aviones Hércules C-130 para traslado de personal y cargas desde el continente americano. También operan helicópteros Bell 212 con los que trasladan personal cientÃfico y carga desde la base a campamentos cercanos.
La torre de control de Marambio es como un panóptico desde donde, estratégicamente, “se ven las dos cabeceras de la pista que mide 1200 metros y está compuesta por arcilla compactada y congelada, por el permafrostâ€, dijo a Télam el jefe de aeródromo, el capitán Esteban Astesano, junto al jefe de operaciones de la base, Santiago Bianchi.
Desde la torre, se veÃa el monte Cockburn rodeado de témpanos que flotaban en el mar.
Los vÃveres se descargaron cerca de la torre de control, donde también estaban apostados un autobomba contra incendios y una ambulancia.
“Venimos trabajando sin dÃas ni horarios preestablecidos, es cuando el clima lo decide. Cuando se ‘cierra’ -por baja visibilidad o por el techo de la nube más baja- no se puede seguir operandoâ€, dijo a Télam la primera mujer encargada del servicio contra incendios desde el vehÃculo en Marambio, Melisa Villalba (34), cabo principal Fuerza Aérea, de Paraná, Entre RÃos.
Es su primera vez en la Antártida y dirige un equipo de cuatro personas, a quienes llaman “los rojosâ€, por ser bomberos de aeronaves. Su función es la prevención de incendios en instalaciones y durante la operación aérea. También se ocupan de la recolección y clasificación de residuos.
“Es la primera vez que tengo gente a cargo y un servicio, y es todo un desafÃo. Son muchas horas, estamos siempre alertas pero mantenemos la buena ondaâ€, explicó Villalba.
El combustible se descargó en una plataforma diferenciada cerca de la usina sobre las 32 cisternas de la base que fueron recargadas en simultáneo, detalló a Télam el encargado de usina de la base, el mendocino Rodrigo Algañaraz, junto a Jesús Emanuel Quipildor, el ayudante mecánico electricista oriundo de Jujuy, ambos por primera vez en la Antártida, y lo hicieron junto al Grupo Playa del buque, encargados de la descarga.
Por su parte, la jefa del Centro meteorológico Marambio, dependiente del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la pronosticadora Noemà Troche, dijo a Télam que “para una operación aérea o cualquier otra operación que sea solicitada determinamos los horarios de condiciones de buen tiempo para realizar la actividadâ€.
En tanto, el vicecomodoro jefe de base, Damián Rizzo, que asumió su cargo hace poco más de un mes, agregó que “Marambio tiene una pista operativa todo el año. Es un aeródromo público controlado y es la vÃa más rápida para venir desde el continente americano hasta la Antártida, para recibir gente y evacuar al personalâ€.
Cuando termine la CAV en la base quedará una dotación de 65 personas de las 180 que estuvieron de tránsito durante el reaprovisionamiento.
“Nuestro objetivo es el mantenimiento de las instalaciones, maquinaria y equipos, hacer soberanÃa en estas latitudes, mantener los vuelos para campamentos de cientÃficos y la base operativa, con paneles solares, y potenciar la hidroponia incorporando más cultivosâ€, concluyó el jefe de base.
Este año la base tendrá su tercera producción de cultivos de lechuga, rúcula y perejil en el Módulo Antártico de Producción Hidropónica (MAPHI), que está a cargo del sargento primero de Ejército José Rafael Schnidt, quien transita su primera invernada y tiene el objetivo de abastecer de vegetales frescos a la dotación.
El MAPHI fue instalado en Marambio por el Instituto Nacional de TecnologÃa Agropecuaria (INTA) RÃo Gallegos, Cocoantar y la Universidad de la Patagonia Austral.
“Una vez que se siembra, en 10 dÃas la semilla germina. Cuando se forma un plantÃn, se pasa a otro módulo que tiene automatizado el sistema de riego que distribuye una solución nutritiva a las plantas. Las lechugas, el año pasado, llegaron a pesar unos 2 kilos. Es grandiosoâ€, dijo entusiasmado a Télam en el lugar de cultivo.
Las próximas operaciones del IrÃzar serán en las bases Petrel, Esperanza y Carlini, hacia donde la nave se dirige en navegación.
La primera etapa de la Campaña Antártica de Verano finalizará en la capital fueguina, Ushuaia, durante los primeros dÃas de febrero.
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