27 de julio de 2024
El duro oficio de producir leche en la Argentina
El USDA puso el foco en las dificultades que debe sortear el productor para hacer rentable su negocio. Análisis acertado que no incluye las groseras fallas del sistema de comercialización
Es cierto, la abrupta caÃda de la producción en los meses recientes provocó una recuperación de los precios de la leche en tranquera, lo que quizás generarÃa una expansión de la producción durante el segundo semestre del año. Para el organismo estadounidense, la constante disminución de los volúmenes de leche obtenidos en los últimos cinco años, pone de relieve la lucha del sector por mantener los niveles de producción en medio de costos crecientes e inestabilidad económica.
¿Y la industria? El USDA dice que la devaluación de fines del año pasado ha hecho que los productos lácteos argentinos sean más competitivos en el mercado mundial. Se supone que un peso más débil se traduce en precios más bajos para los compradores extranjeros. AsÃ, los volúmenes de exportación de lácteos aumentaron un 10 por ciento en el primer trimestre, comparado con el mismo periodo de 2023. En particular, se prevé que las exportaciones de queso pasarán de 85.000 toneladas en 2023 a 100.000 toneladas en 2024.Cabe recordar que en el final del gobierno anterior los tipos de cambio y la inflación eran tan desventajosos para los productores, que generaban una importante incertidumbre sobre el futuro del negocio. Hay que decir que las complicaciones aún no terminan de resolverse. El USDA subraya que a nivel interno la situación económica sigue siendo difÃcil. El aumento de los costos de producción complica al tambero y eleva los precios en góndola de los productos lácteos. Con la inflación erosionando el poder adquisitivo del consumidor, muchas familias tienen dificultades para adquirir productos alimenticios básicos, lo que lleva a una merma de la demanda interna prevista.El USDA subraya que el gobierno actual introdujo varias medidas para “apoyar†al sector productivo, como la creación de un mix como tipo de cambio para las exportaciones, que mistura el dólar oficial con el CCL. Este enfoque proporcionó una tasa más favorable para los exportadores, mejorando su competitividad en el mercado internacional.
Sin embargo, para el organismo la eficacia de estas medidas sigue siendo incierta, ya que el entorno económico continúa presentando desafÃos importantes, sobre todo respecto del control de la inflación, que sigue presentando dudas. “Los consumidores argentinos todavÃa están lidiando con ella. Hablamos de tasas de inflación anualizadas altÃsimas para alimentos y bebidas no alcohólicas, incluida la leche, y se espera que esto continúe, al menos por ahora, lo cual limita el crecimiento de la demanda interna de lácteosâ€.Eduardo GarcÃa Maritano es uno de los que se ha puesto al hombro esta pelea desigual. Los mercados se construyen, y se necesita el cumplimiento de las normas vigentes. Se requiere un bien transable definido, un precio cierto determinado o determinable, condiciones contractuales formalizadas y un arbitraje como corresponde, entre otras cosas. “El Estado no tiene la función de laudar precios ni solucionar problemas de rentabilidad en negocios entre privados. Su función es asegurar que las transacciones entre ellos sean equitativas, haciendo cumplir la legislación vigenteâ€, define Maritano.
Andrea Passerini, productora de leche en el centro de la provincia de Buenos Aires, completa la idea. “Un mercado no es un rejunte de oferentes y demandantes. Sin un marco normativo vigente que se cumpla en detalle, las ‘reglas de juego’ se convierten en una cancha inclinada que favorecen a unos y perjudican a otros. En la comercialización de