8 de septiembre de 2024
El papa Francisco visitó una remota comunidad en medio de la selva en Papúa Nueva Guinea
Ataviado con el tradicional tocado de plumas de ave del paraíso, el pontífice describió “el grandioso espectáculo de una naturaleza rebosante de vida, que evoca la imagen del Edén”. El viaje es parte de una gira de 12 días por el sudeste asiático y Oceanía, la más larga y remota de su papado
Francisco aterrizó en Vanimo, una ciudad costera situado unos grados al sur del ecuador. Papúa Nueva Guinea está al norte de Australia.
Francisco fue recibido como invitado de honor por miembros de la tribu local, que interpretaron un baile tradicional vestidos con tocados de plumas, pulseras de conchas y hojas, y el cuerpo recubierto por ornamentos de pintura.
El papa dio las gracias a las miles de personas congregadas, algunas de las cuales caminaron o navegaron durante dÃas para asistir a la cita y elogió las “sonrisas contagiosas†y la “alegrÃa desbordante†de los niños.Pero también describió el lugar como un paraÃso turbulento y pidió “vencer las divisiones personales, familiares y tribalesâ€, asà como “expulsar del corazón de las personas el miedo, la superstición y la magiaâ€.Estos y otros males, dijo, “aprisionan y hacen infelices a tantos hermanos y hermanas, también aquÃâ€.Más del 90% de los 12 millones de habitantes de Papúa Nueva Guinea se declaran cristianos, y alrededor de una cuarta parte son católicos.Algunas zonas de Papúa Nueva Guinea sufren violencia tribal vinculada a creencias profundamente arraigadas sobre la existencia de la brujerÃa.
Investigadores australianos estiman que este tipo de violencia ha dejado unas 3.000 muertes en los últimos 20 años.
El papa instó a los fieles a hacer frente a estos estallidos de violencia y a rehacer la imagen de su nación.Muchos papúes esperan que la visita del papa pueda transformar a su nación. Francisco celebró previamente una misa al aire libre para 35.000 personas en la capital, Port Moresby.
Margaret Clive, una vendedora ambulante, aseguró que muchas personas se habÃan quejado de la llegada del papa y habÃan preguntado qué les aportarÃa.“Hay mucha violencia contra las mujeres y los niños, aquà en la ciudad, los jóvenes arrebatan los bolsos a las madres que mercadeanâ€, describió.
“Los principios cristianos están ocultos mientras que nuestros caminos pecaminosos son transparentes, necesitamos un cambioâ€, añadió.En este paÃs del sudeste asiático, de mayorÃa católica, deberá enfrentarse a los escándalos de pederastia dentro de la Iglesia, en gran parte ignorados por los artÃfices de la independencia.