18 de septiembre de 2024
Infobae en la frontera entre Israel y el Líbano: máxima tensión, 51.000 evacuados y el temor a los túneles de Hezbollah
Cuál es la situación en el límite norte, donde los soldados israelíes montaron una línea defensiva, y cómo están los desplazados. “Nos fuimos de casa con casi nada, ya llevamos 11 meses fuera y la guerra ni empezó”, aseguró a Infobae uno de los evacuados
La visión desde el terreno es despejadÃsima. Directo frente a los ojos, y a las espaldas del Teniente Coronel Dotan Razili, comandante de operaciones israelÃes, está el LÃbano. Se ve perfectamente la lÃnea en zig zag por donde transita el Ejército y el fondo de las montañas, lÃmite natural de los 120 kilómetros que recorren la lÃnea azul determinada por la ONU luego de que Israel se retirara de el LÃbano en el año 2000.
“En menos de 18 horas tenÃamos a nuestros reservistas cubriendo la totalidad de la frontera a menos de un metro del lÃmite, escondidos entre los árbolesâ€, explica Razili.
Aun asÃ, desde entonces, el grupo terrorista aliado del régimen de Irán lanzó 8.100 misiles desde el LÃbano que cruzaron hacia el norte de Israel, incluidos cohetes, drones explosivos y morteros.Muchas de las comunidades están construidas en la altura. “Si quiero volver a mi casa a buscar algo tengo que hacerlo sin abrir ventanas y con la luz apagada para que no me vea Hezbollahâ€, cuenta Miriam, una modista de vestidos de novia que tuvo que dejar su casa, ubicada en el área a menos de 4 kilómetros de la frontera que el Gobierno ordenó evacuar. Se fue junto a su marido, su hija y nietos.
“Nos fuimos de casa con casi nada, acostumbrados a evacuar por pocas semanas, ya llevamos 11 meses fuera y la guerra ni siquiera empezóâ€, dice agotado Hilel, otro israelà entrevistado por Infobae.El asunto para los desplazados es que no hay solución inmediata a la vista: o hay un acuerdo diplomático, muy difÃcil por estos dÃas, o hay una guerra directa. “Y nadie gana en las guerrasâ€, dice Dani, el marido de Miriam.
“El otro dÃa fuimos a nuestra casa a buscar cosas. Empezaron a sonar las sirenas, nos metimos en el refugio unos minutos, y cuando volvimos a la zona adonde vivimos ahora, aún en el norte pero no tan cerca de la frontera, volvieron a sonar las alarmas en el camino, mientras Ãbamos con el cocheâ€, agrega para graficar la locura que vive hace 11 meses.
Hilel repite la palabra que define toda su vida: incertidumbre. No sabe cuándo va a volver, si va a volver, si habrá guerra, si no comenzarán los combates… Lo que sà sabe es que habrá graves secuelas. Encargado de coordinar las actividades de los niños evacuados de su comunidad, detalla el daño que los más chicos y adolescentes están sufriendo.Mientras Infobae conversaba con los desplazados comenzaron a prenderse las pantallas de los celulares y los presentes comenzamos a cruzar miradas. Primero se hablaba de un episodio en Beirut y con el correr de los minutos se conoció