25 de octubre de 2024
La dramática historia de la escuela “nómade” de Concordia que sobrevive en tres predios prestados desde hace 10 años
Creada en 2014, la Primaria Nro 78 “Brazos Abiertos” aún carece de un inmueble propio. Asisten 432 alumnos de barrios carenciados de la periferia de uno de los cuatro conglomerados urbanos más pobres del país. Preocupación de la comunidad educativa por su continuidad en el ciclo lectivo 2025
En el barrio Los Pájaros que está pegado a la escuela, las calles de tierra albergan casas muy humildes con tapiales de madera. El consumo de sustancias y los ajustes de cuentas entre bandas son parte del paisaje cotidiano. La escuela, que le da el desayuno y el almuerzo a los chicos, solventados por el gobierno provincial, es muchas veces la posibilidad de comer en el dÃa.
En ese entorno de carencias, se instaló la Escuela “Brazos Abiertosâ€. “Se creó con una necesidad, la de contener a los niños que no estaban escolarizados, en un contexto donde está naturalizada la venta de drogas y armas ilegalesâ€, explica Lidia Germiniani, la directora, en diálogo con Infobae.La tarea cotidiana no solo es enseñar a leer, escribir y sumar, sino lograr que las familias manden los chicos a la escuela, donde encuentran un espacio de pertenencia y cuidado. Por eso el nombre “Brazos Abiertos†no es casual. Todos los chicos que concurren necesitan que los reciban, los esperen y se preocupen por ellos.La escuela comenzó con 100 alumnos, pero la asistencia fue creciendo año a año hasta llegar a los 432 que tiene hoy, en 16 grados que funcionan en dos turnos, gracias a la dedicación de sus docentes y autoridades.“Estamos muy preocupados por el ciclo 2025, porque no tenemos garantÃas de que vamos a poder seguir funcionando en los tres lugares en los que está repartida hoy la escuelaâ€. Y explica que ya saben que contarán con un aula menos en la UENI N°68. “Nos solicitaron ya un salón y el no uso del comedor con fines educativos, por lo tanto tendremos tres grados sin espacio fÃsicoâ€, se lamenta. Su angustia aumenta porque prevé una matrÃcula de 450 chicos para el año próximo.
“Nos habÃan dicho que estaba el presupuesto para la construcción de la escuela hace unos años, pero hasta ahora no tenemos una respuesta certera sobre el tema. Ni siquiera sabemos si vamos a poder seguir ocupando este edificio de la UENI (Unidad Educativa de Nivel Inicial), donde funciona el primer ciclo. Porque, obviamente, el nivel inicial necesita expandirse por la demanda de salitas para niños de 4 y 5 añosâ€.Ante la falta de inversión de la Provincia en infraestructura edilicia escolar, hoy funciona en tres predios prestados. En el edificio más nuevo del jardÃn de infantes de la UENI Nro 68 “Carrito de Ilusión†ocupa 4 aulas de primer a tercer grado, en ambos turnos, y el comedor escolar donde precariamente funciona un grado de primer ciclo y la biblioteca. “Tenemos tres primeros y segundos grados. El año próximo esperamos poder abrir un cuarto primer gradoâ€, se esperanza la directora. Desde que “Brazos Abiertos†se instaló en el barrio, la demanda de vacantes no dejó de crecer.
Este año, la dirección de la Escuela tuvo que buscar un nuevo espacio para sexto grado. Los alumnos de los dos cursos del último año de la Primaria tienen que caminar 100 metros por una calle de tierra para trasladarse al Centro Integrador Comunitario, también municipal, donde se brinda atención primaria de la salud. Allà usan el salón principal. Al terminar la jornada escolar al mediodÃa, acomodan nuevamente las sillas para dejar el lugar habilitado para su uso original.
Cuando se les pregunta “qué necesitanâ€, responden “computadorasâ€. Pese a que tienen conexión de wi-fi, “las laptops que les dio el gobierno tenÃan una determinada cantidad de arranques y ya no funcionan másâ€, se lamenta Germinani.Según le contó Geminiani a este medio, para la construcción de un edificio propio, la Municipalidad de Concordia les donó un terreno el 26 de febrero pasado, al lado de la UENI cuyas instalaciones usan hoy de forma temporaria. Germiniani le envió a Infobae copia del documento donde figura ese acto de donación del Municipio local al Gobierno de Entre RÃos, firmado por el intendente Francisco Azcué. Sin embargo, fuentes de la Gobernación le dijeron a este medio que esa “cesión†aún no fue concretada formalmente. “La situación dominial aún no está resueltaâ€, informaron.Después de 20 años de gobiernos peronistas ininterrumpidos y 32 desde el retorno democrático, Entre RÃos tiene, desde el 10 de diciembre, un gobernador del PRO, Rogelio Frigerio. En Concordia también ganó por primera vez desde 1983, un intendente que no es del PJ, ya que Azcué está enrolado en la UCR.“El expediente (Nro 1780233) está para ser enviado a la EscribanÃa Mayor de Gobierno entre hoy (por el martes 22 de octubre) y mañana para instrumentar la escrituraâ€, según confirmaron desde el Consejo General de Educación (CGE) de Entre RÃos ante la consulta de este medio.“Lo malo es que en 10 años jamás los gobiernos anteriores ni siquiera relevaron la escuela. No hay proyecto formal. No habÃa priorización en todos estos años y el Municipio realizó una donación que no fue perfeccionada (cerrada) hasta ahora, que se le va a dar curso a la situación dominial sobre esa escuelaâ€, precisaron fuentes de la Gobernación provincial.
“Lo bueno es que en el inicio de año lectivo se relevó la situación edilicia y en septiembre/octubre la zonal de Arquitectura inició el relevamiento de expediente para elevar eso a la CGE, a los fines de que puedan dar inicio a un ordenamiento y regularización. Con esto se puede dar el pedido de proyecto para la escuela. Aunque parece poco, en 8 meses se avanzó más que en 10 añosâ€, agregaron.El sábado 19 de octubre, DarÃo Schneider, ministro de Planeamiento, Infraestructura y Servicios de Entre RÃos, posteó en su cuenta en X sobre el avance del Plan de Emergencia en Infraestructura Escolar para atender los establecimientos en peor estado. “Años de abandono en las escuelas y en solo 4 meses ya intervenimos 72 escuelas. Se terminaron los anuncios polÃticos y la falta de cumplir. El 18 de junio, desde Gualeguay, anunciamos que Ãbamos a intervenir 50 escuelas hasta diciembre. 3 meses antes, duplicamos a 100 escuelasâ€, celebró.
La gran mayorÃa de los niños, niñas y preadolescentes concurren sin guardapolvo, ese sÃmbolo de la educación pública igualadora en la infancia. Germiniani cuenta que muchos de ellos, aún de los grados iniciales, llegan a la escuela solos, al horario que pueden, cuando se despiertan, porque la madre trabaja de noche y duerme a la mañana, y el padre a menudo no está. “Son muy pocos los padres que se comprometen, que se preocupan, los traen y los buscan. La mayorÃa de los nenes vienen solos a la escuela, a pesar de la edad. Tenemos niños de primer grado que se acuerdan que tienen que venir, o se despertaron a las 9 de la mañana, y vienen igual. Nosotros le permitimos el ingreso fuera de horario porque sabemos que los padres están ausentesâ€, admite Germiniani.
Un chiquito de ojos brillantes se animó a mostrar su logro: poder leer lentamente -en voz bajita- una frase de un cuento sobre osos que estaban “estudiando con la señoâ€.
En uno de los extremos del terreno donde deberÃa levantarse el futuro edificio de la escuela, crece un basural. Germiniani cuenta que el tema de la basura es una problemática de todos los barrios de los alrededores. Por eso, involucró a cuatro alumnos de los más revoltosos de cuarto grado en un proyecto de investigación. “Quiero entusiasmarlos con un trabajo de campo sobre el tema de la basura y su tratamiento y, a la vez, darle un respiro a la maestra un par de horas a la semanaâ€, afirma. No pierde la esperanza. Ni con la posibilidad de un edificio propio, ni con los chicos más problemáticos.
Al finalizar el turno mañana, un chico de 15 años se acerca a la puerta de la UENI y saluda afectuosamente a la directora. “Era de los que daban muchas patadasâ€, recuerda Germiniani mirándolo sonriente. Ahora está en la secundaria y cuenta, con orgullo, que su hermanito va a esa misma escuela.