5 de noviembre de 2024
Elecciones en Estados Unidos: qué escenarios se abren para la Argentina si gana Donald Trump o Kamala Harris
Cómo puede cambiar la relación de la Casa Rosada con Washington luego de los comicios entre el candidato republicano y la contrincante demócrata. Milei tiene sintonía ideológica con el magnate, aunque puede haber dificultades en caso de un giro proteccionista en la Casa Blanca
Estados Unidos, en tanto, concentra su polÃtica exterior en los conflictos de Medio Oriente, la guerra entre Rusia y Ucrania, y la tensión comercial y geopolÃtica con China. No obstante, la Casa Blanca designará a un encargado de la relación con América Latina. El perfil de ese funcionario puede dar indicios de cómo serán los nexos con el Cono Sur y, particularmente, con Argentina. DC no descuida el avance vertiginoso de Beijing sobre el denominado “Sur global†y exige a sus aliados disociar el intercambio comercial con el hegemón asiático de los temas estratégicos.
En una eventual presidencia de Trump, no se descarta una reedición de la guerra comercial con Xi Jinping, cuyo paroxismo tuvo lugar en su primer mandato frente al Despacho Oval. Si esa estrategia se ejecuta a la par de una economÃa proteccionista que priorice el mercado interno, puede existir un repliegue o displicencia respecto a América Latina. En tal caso, no será el mejor escenario para la concepción libertaria del comercio que pregona Milei. Sin embargo, la sintonÃa personal entre el lÃder argentino y el magnate republicano puede facilitar la llegada del Gobierno argentino a los principales despachos de la Casa Blanca.“No creo que difiera mucho según quién ganeâ€, consideró Jorge Argüello sobre el futuro vÃnculo del paÃs con la Casa Blanca. “Argentina, en particular la región de América Latina, no está en las prioridades de la agenda exterior de los Estados Unidos. Washington se concentra en la invasión rusa a Ucrania, en el Mar de China, en la operación militar israelà en la Franja de Gaza, en la situación en el LÃbano, en la competencia por la hegemonÃa con los chinosâ€, profundizó el ex embajador en DC durante una entrevista en Radio La Red y concluyó: “En los dos debates que hubo durante esta campaña electoral, ningún candidato mencionó ni una vez a América Latina. Eso nos da una pinta clara sobre la importancia que supone nuestra región en la agenda exterior de Estados Unidosâ€.Pese a sus preferencias conocidas por Trump, Milei y su Gobierno construyeron lazos fluidos con los demócratas. Aunque el Presidente no mantuvo una bilateral en el Despacho Oval, hubo presencia de altos funcionarios de Biden en Buenos Aires. Sobresalió, en ese sentido, el viaje de Antony Blinken, secretario de Estado, y de William Burns, titular de la CIA. De hecho, el propio Werthein se ocupó de cultivar buena parte de esos nexos. De igual modo, el jefe de Estado y su actual canciller tienen agenda en el Partido Republicano.
Juan Negri, director de la Carrera de Ciencia PolÃtica y Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella, analizó en diálogo con Infobae que “Argentina no es tan importante ni para Trump ni para Harris†y sostuvo: “Creo que no hay tanta diferencia. En el plano simbólico, Milei se siente parte del gran movimiento que encabeza Trump. Si ganase el republicano, el Presidente argentino va a tratar de potenciar eso lo más que pueda. Celebrará si triunfo y se ubicará cerca de élâ€.Si Trump ganara la elección esta noche, Argentina y Estados Unidos podrÃan asistir a una especie de convergencia ideológica entre Trump y Milei. Especialmente en temas económicos y polÃticos. Ambos son crÃticos del multilateralismo y de la Agenda 2023 de la ONU. Pese a que el republicano puede aplicar un giro proteccionista, la sintonÃa personal entre ambos puede allanar gestiones de la Casa Rosada en Washington y en Nueva York.
En términos económicos, el apoyo de Trump a Milei puede resultar decisivo en las renegociaciones del acuerdo con el FMI. Argentina busca fondos frescos del organismo que lidera Kristalina Giorgieva, y mejores condiciones para afrontar la deuda. Además, el Gobierno explora alternativas de financiamiento en los mercados de capitales privados. Además, en términos comerciales, el lÃder libertario buscará el respaldo trumpista para incentivar la inversión estadounidense en Argentina en sectores estratégicos como la Inteligencia Artificial, energÃa, litio y la minerÃa.De momento, el alineamiento geopolÃtico de Milei con DC produjo tensiones con aliados clave para la balanza comercial de Argentina, como China o Brasil. ¿Podrá encontrar un equilibrio en ese eje en una eventual presidencia republicana o todo lo contrario? Será, acaso, uno de los mayores desafÃos para la polÃtica exterior del Gobierno si Trump vuelve a sentarse en el Despacho Oval.
Si Kamala Harris se convierte hoy en la primera presidenta mujer de Estados Unidos, la relación con la Argentina de Milei anticipa un vÃnculo basado más en el pragmatismo que en la sintonÃa ideológica. La polÃtica exterior de la candidata demócrata continuará la agenda exterior de Biden, aunque con una impronta personal. Eso implica promover el Pacto del Futuro, auspiciar el combate contra el cambio climático, incentivar la cooperación en Derechos Humanos. Se trata de prioridades distintas a la concepción global del presidente argentino.Desde el punto de vista comercial, Harris tiene una mirada positiva de la promoción de inversiones en energÃas renovables con énfasis en temas ambientales. Es un enfoque que puede despertar desencuentros con Milei, que descree de esa agenda. Eso forzarÃa al Gobierno argentino a promover el desarrollo de energÃas alternativas, como el hidrógeno verde y el litio, por sobre la minerÃa y la industria hidrocarburÃfera.
En cualquiera de los dos escenarios anteriores, la relación entre Argentina y Estados Unidos implicará desafÃos hacia el futuro. El desembarco de Trump en la Casa Blanca puede consolidar a Milei como el lÃder regional de mayor alineamiento con DC. Al mismo tiempo, esos supondrá tensiones en el plano multilateral y con socios comerciales clave.