5 de noviembre de 2024
Las lecciones de Dana
La DANA que provocó una impresionante tragedia en España es apenas el último episodio de un mundo que tiene que acostumbrarse, y prepararse, para los eventos extremos que son la expresión del cambio climático
Dana demostró que necesitamos preparar nuestra infraestructura para lo que antes no preveÃamos, que llueva en dos dÃas lo de un mes o que tengamos una sequÃa que, si no nos preparamos para ello, deja a ciudades como Bogotá o Ciudad de México sin agua, creando una catástrofe económica y social. Los alcaldes deben ya comenzar a prever esto, a cambiar normativas, hacer análisis de riesgos que nunca pensamos se fueran a dar y diseñar polÃticas de corto y largo plazo.
La reacción contra Sánchez y contra el rey Felipe, jefe de Estado español pero sin ninguna responsabilidad en la ineficacia cómplice del gobierno nacional y regional, cuando visitaron Valencia era de prever. El rey y su esposa asà lo entendieron, y se quedaron, a pesar de la hostilidad y del barro que les lanzaron. Entendieron el momento, la reina derramó lágrimas con la vÃctimas, tuvieron empatÃa e hicieron lo que tocaba, a pesar del riesgo. Es más, mostraron un liderazgo y un carácter impecable, algo que el jefe de gobierno, Pedro Sánchez, que salió corriendo con actitud cobarde, no mostró.
Independientemente de lo que este hecho mostró sobre lo que verdaderamente es Sánchez, un pusilánime sobreviviente polÃtico que vende a la mamá para quedarse en el poder, y la desconexión de un Congreso que aprobó 50 millones de euros de auxilio, cuando la fundación de Zara puso 100 millones sobre la mesa, lo que sà debemos entender todos los paÃses y las ciudades del mundo es que nos debemos preparar para lo que viene. La DANA no es el problema, es el sÃntoma de una enfermedad que se va a agravar.
Con el fenómeno del Niño del 2010-2011 en Colombia, el entonces presidente Juan Manuel Santos creó una polÃtica de cambio climático y el Plan de Adaptación al Cambio Climático que, como experiencia, vale como ejemplo de lo que se debe hacer y de lo que no. En el texto creo una institucionalidad y una normativa de muy buen calado que, si se hubiera ejecutado bien desde entonces hasta ahora, mostrarÃa resultados claros.¿Qué hacer hoy? Primero, pasar del discurso a la práctica, lo que obligarÃa al presidente Petro y a su gobierno a desideologizar la discusión. Como esto último va a ser imposible, es a los alcaldes y a los gobernadores a los que les va a tocar hacer planes muy concretos, y esperar al siguiente gobierno para financiarlos.
La DANA de Valencia nos deja muchas lecciones, y nos debe prender las alarmas. La verdad, como paÃs y como región -no nos digamos mentiras- aún estamos en pañales.