7 de diciembre de 2024
El presidente Javier Milei echó a la titular de la ex AFIP, Florencia Misrahi
El mandatario tomó la decisión enojado por una medida de ARCA que grava la actividad de streamers e influencers. En su reemplazo asumirá Juan Pazo y Pablo Quirno será secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería. También fueron desplazados otros dos funcionarios
Esto resulta de una actualización de las modificaciones introducidas al “Clasificador de Actividades Económicas†(CLAE) que introdujo la resolución que lleva la firma de la ahora ex jefa de Arca.
La aplicación del nuevo CLAE implica la identificación de los creadores de contenidos digitales y general de hecho una “base imponible†que abarca al universo de instagramers, bloggers, youtubers, tiktokers y todo tipo de influencers que en adelante deberÃan facturar por sus servicios, sin posibilidad de elusión impositiva, porque incluso los canjes se calcularÃan a valor de mercado.Cuando esta iniciativa y sus eventuales efectos llegaron a su conocimiento, el presidente Javier Milei, participante activo del mundo digital y partidario de una interferencia mÃnima del Estado en la actividad económica en general y en las nuevas tecnologÃas en particular, ordenó rever la medida.Sucede que una vez sumados al código CLAE e identificados, los influencers deberÃan pagar una larga lista de impuestos nacionales y quedarÃan también al alcance de los fiscos provinciales, lo que no solo gravarÃa su actividad sino que podrÃa incluso cortar de cuajo todo un ecosistema de desarrollos tecnológicos y creativos.
Además, los fiscos provinciales, según donde sea el asiento legal de su actividad, les impondrÃan el pago de Ingresos Brutos y, en el caso de las provincias adheridas al monotributo unificado, un monotributo provincial, que deberÃa pagarse junto con la liquidación de ingresos brutos.
Los cambios al CLAE también alcanzarÃan las operaciones con criptomonedas, ya que la Resolución 5.607 actualizó el nomenclador de actividades realizadas con criptoactivos incluyendo las actividades de criptominado, sobre las cuales se diferencia según se realicen con equipos propios o alquilados.