30 de diciembre de 2024
El día en que reabrieron los prostíbulos, nacieron las “zonas rojas” y estalló el enfrentamiento entre Perón y la iglesia
Cuando el 30 de diciembre de 1954 el gobierno peronista autorizó la instalación de prostíbulos y se creó el sindicato de meretrices, la pelea con la iglesia había llegado a uno de sus límites. La chispa encendida por un pastor evangélico disparó un increíble tira y afloje que tuvo de todo, marchas multitudinarias, quema de banderas, deportaciones y hasta la excomunión al presidente
Mientras predicaba en Chile, Dios le pidió que buscase a alguien con el nombre de Perón. Cuando le dijeron que era el presidente de Argentina, pidió viajar a conocerlo, a pesar de las prevenciones en contra de que no lo recibirÃa y que hasta podrÃa terminar arrestado. En Estados Unidos al mandatario argentino lo tenÃan catalogado como un fascista que habÃa dado refugio a los nazis y que manejaba el paÃs con mano de hierro.
Siempre según el relato evangélico oficial, terminó en el despacho del ministro de Relaciones Exteriores y luego de curarle a pura palabra y oración la rodilla a uno de los secretarios, se consiguió lo impensado. El 17 de marzo de 1954 Perón lo recibió con cordialidad y al final del encuentro dispuso que se le facilitase al “hermano Tommy†lo que precisase. Hicks, quien definió a Perón como un caballero, un hombre cristiano y un amigo, pidió un estadio y la difusión de los medios oficiales.El fin de la historia es que Hicks predicó en nuestro paÃs durante 52 dÃas en ceremonias públicas a las que en total asistieron unas dos millones de personas, primero en el estadio de Atlanta y luego en el de Huracán. De a miles iban enfermos por sus propios medios, en silla de ruedas o en ambulancias y los que pudieron viajaron desde el exterior. Los funcionarios de gobierno, pudorosos, se hacÃan atender en forma reservada en el hotel donde el pastor se alojaba. Según la propaganda evangelista, en el término de los dos meses que estuvo en el paÃs, se curaron unas cincuenta mil personas. Hubo multitudinarias adhesiones a su iglesia y las existencias de Biblias en el paÃs se agotaron.Y para Perón significó mucho más.
Hasta 1954 las relaciones entre el gobierno peronista y la jerarquÃa de la Iglesia Católica transitaban por carriles normales, hasta que Hicks comenzó con sus espectáculos de fe y curación. El mundo católico se preparaba para la canonización de PÃo X y se planeaba una multitudinaria concentración en la procesión de Corpus Christi que se harÃa el 17 de junio, que no fue lo planeado por el terrible aguacero que se desató sobre Buenos Aires.La jerarquÃa católica se indignó, y habló de “competencia desleal con la religión del Estadoâ€. En una pastoral, el obispo de San Luis destacó que el artÃculo 77 de la Constitución Nacional disponÃa que para ser presidente habÃa que pertenecer a la religión católica, apostólica y romana, y además recordó el sostenimiento de esa religión por parte del Estado. Sin decirlo, llamaba al gobierno a defender a la iglesia.
Desde la Rosada no hubo respuesta, pero recogieron el guante: se desencadenarÃa un violento proceso que terminarÃa con la aprobación de un voluminoso paquete de medidas, que era un verdadero desafÃo a la iglesia.A mediados de enero de 1935 un decreto municipal habÃa dispuesto la clausura y desocupación de casas que funcionasen como prostÃbulos, aplicando una ordenanza votada en junio de 1919. Si bien los prostÃbulos comenzaron a desaparecer en la ciudad de Buenos Aires, funcionaban en la provincia de Buenos Aires para atraer a esa clientela que habÃa quedado huérfana. Muchos de ellos eran regenteados por punteros polÃticos. Algunos las mencionaban como “casas de tolerancia y tabernas innoblesâ€.El 17 de diciembre de 1936 se sancionó la ley 12.331 de profilaxis de enfermedades venéreas. ProhibÃa las casas y locales para el ejercicio de la prostitución y disponÃa el análisis prenupcial.
Carretero señala que habÃa muchos establecimientos en la ciudad donde “distraerseâ€, como los cabarets Chantecler, Marabú, Tibidabo, Casanova, Maipú Pigall, TabarÃs y Ocean, además de muchos otros lugares como confiterÃas bailables, y que habÃa algunos lugares claves de conquista ocasional, como Palermo, Parque Japonés, el Palacio de las Flores, Monumental, Salón Lavalle y la Enramada, sobre la avenida Santa Fe, pegado a la Sociedad Rural.
En un discurso pronunciado el 10 de noviembre de 1954, Perón acusó a algunos sacerdotes y laicos católicos de participar en actividades antiperonistas. En el acto del 17 de octubre habÃa denunciado la existencia de “emboscados†y de “disfrazados de peronistasâ€, hacÃa referencia a los católicos que militaban en sindicatos y a los afiliados del Partido Demócrata Cristiano, fundado en junio de ese año.Perón -que denunciaba la existencia de “malos sacerdotesâ€- fue pidiendo muestras de fidelidad y compromiso al gobierno que no eran correspondidos por las autoridades eclesiásticas.
El duro embate oficial incluyó un paro general de tres horas, sumado al ataque de la prensa oficialista. Para el 25 de noviembre armaron un acto en el Luna Park para denunciar infiltrados clericales en los sindicatos. Hubo propaganda callejera, donde grupos de militantes vociferaban “Haga patria, mate a un curaâ€; “Perón sÃ, curas noâ€.El 30 de septiembre, los legisladores oficialistas propusieron equiparar los derechos de los hijos legÃtimos y los ilegÃtimos. Los diputados opositores no entendÃan nada: ellos habÃan sido los abanderados de reformas laicas que habÃan sido resistidas por sus colegas peronistas. El oficialismo argumentó que la iglesia se habÃa aprovechado de las ventajas obtenidas del gobierno para hacer antiperonismo.
El gobierno derogó la ley 12.978 de enseñanza religiosa, se cerraron establecimientos y muchos docentes se quedaron en la calle. Además, el 14 de diciembre de 1954 el Congreso votó la ley de divorcio.
En la noche del 30 de diciembre de 1954 se dispuso la apertura de prostÃbulos a través del decreto 22.532. Dicha norma, que contenÃa tres artÃculos, se basaba en el decreto ley de 1944 que reglamentaba las casas de tolerancia, bajo supervisión del Estado. Esta norma habÃa sido refrendada por Perón en 1946.
El Ministerio de Asistencia Social y Salud Pública darÃa a conocer las normas sanitarias de carácter federal, que tendrÃan carácter de obligatorio. Por su parte, el Estado se reservaba el derecho de clausura “si el interés público asà lo requiereâ€. En el mismo sentido, junto a la sanción de esa ley, se creó el Sindicato de Meretrices.
La medida fue publicada en el BoletÃn Oficial en enero de 1955. “Aludiendo a una imperiosa necesidad públicaâ€, se sostenÃa. Hubo una campaña oficial para justificar su sanción.El gobierno deportó al vicario general Manuel Tato y al diácono Ramón Novoa, apenas bajaron del avión en Roma pusieron al tanto al Sumo PontÃfice y dos dÃas después el Vaticano anunció la excomunión de Perón.
Desde su exilio madrileño, Perón le escribió al Papa Juan XXIII “temiendo haber incurrido en la excomunión, speciali modi, reservada conforme a la declaración de la Santa Congregación Consistorial del 16 de junio de 1955, sinceramente arrepentido, pide, por lo menos ad cuatelam, la absoluciónâ€.
Fuentes: Andrés Carretero – Prostitución en Buenos Aires; Lila Caimari – Perón y la Iglesia Católica; Hugo Gambini – El peronismo y la Iglesia; Diario La Opinión del 13 de agosto de 1971; https://www.oramos.com.ar/blog/biografias/tommy-hicks-en-argentina.