28 de enero de 2025
Las mulas del Aconcagua, el ejemplar que agonizó tres días y los casos históricos de crueldad animal en las expediciones turísticas
Luego de una investigación del Ministerio Público Fiscal de Mendoza, que derivó en una denuncia por maltrato animal en el Parque Aconcagua, una ONG pidió al gobierno provincial “la abolición de éstas prácticas”. La eutanasia de un mular, en diciembre pasado, fue la que inició la causa. IMÁGENES SENSIBLES
Todo esto salió a la luz en diciembre pasado luego de que Lunático, un mular, fue sacrificado por un arriero que lo encontró agonizando en el Aconcagua: pidió autorización y la mató. Más tarde, se supo del caso de otra mula que fue obligada a cargar en su lomo una baterÃa, que le tiró ácido encima y la quemó.
â€La causa de estas mulas lleva dos meses de iniciada, yo me aboqué contra diez arrierosâ€, le explicó a Infobae el fiscal de la causa, Gabriel Blanco, de la Unidad Fiscal de Delitos contra el Medioambiente, contra los animales y no especializados, quien en un operativo sin precedentes (en colaboración con la PolicÃa de Mendoza, el Ministerio de EnergÃa y Ambiente y el Colegio Veterinario) destapó lo que muchos ya temÃan: el estado crÃtico en que se encuentran estos animales.Para despejar todas las dudas, el pasado lunes 13, Blanco subió al Parque Provincial Aconcagua y vio en primera persona lo que estaba ocurriendo con los animales y actuó: imputó quienes cometÃan el delito de maltrato y crueldad animal, según la letra de la Ley N° 14.346.Todo esto ocurrió durante las inspecciones realizadas en parajes como Puente de Inca, Plaza de Mulas y Casa de Piedra donde revisaron a unas 300 mulas y notaron que setenta de ellas necesitaban atención veterinaria urgente: tenÃan sus cuerpos consumidos por el abuso, quemaduras en sus lomos y lesiones que habÃan sido ignoradas durante semanas.
Desde el Ministerio de EnergÃa y Ambiente de la provincia contaron a este medio el inicio de la causa: “Hace un poco más de un mes, nos enteramos por una publicación de Facebook que habÃan eutanasiado a una mula con permiso del Colegio de Veterinarios de la provincia. Hicimos la denuncia ante la FiscalÃa correspondiente y empezó un procedimiento que desembocó en otro mayor y verificaron a más de 300 mulas, de un total de 800 que hay en el Parqueâ€.En Mendoza buscan la manera de controlar (y aspiran a terminar) la tracción a sangre animal. “Nosotros tenemos un protocolo de bienestar animal y algunas empresas no lo están cumpliendo. Durante la investigación hubo drones y pudieron tomar una zona más amplia para ver qué estaba pasando. Al llegar a los corrales, se constató que unas 70 mulas tenÃan costras, heridas y algunas, en ciertas parte del cuerpo, estaban sangrandoâ€, lamentó Ariel Lima, coordinador general de la SubsecretarÃa de Ambiente de Mendoza, sobre las que aún permanecen en los corrales bajo cuidados especializados.“No puede ser que en pleno año 2025, con el avance de la inteligencia artificial y todo lo que hay, sigan utilizando mulas para llevar cosas como sommiers, colchones, sushi, whisky, champagne, bolas de boliche, baños, pantallas solares, baterÃas... Una de ellas se quemó todo el cuerpo con el lÃquido de las baterÃas que iban chorreando sobre su lomoâ€, cuenta Jennifer Ibarra, presidenta de Fundación Cullunche.
A finales de la temporada 2023/2024, llegó a la Unidad Fiscal de Delitos contra el Medioambiente, contra los Animales y no especializados la primera causa que giraba en torno a una mula. “Era una causa de maltrato, pero cuando se hace la denuncia ya no habÃan muchas pruebas por producir porque la temporada habÃa terminado. No habÃa mucho por hacer. Entonces, esta vez comenzamos a investigar con lo poquito que podÃamos para demostrar que el Ministerio Público Fiscal tenÃa intenciones de poner la lupa sobre toda esta situación. Y después cuando pasa lo del Lunático, el mular que fallece en Aconcagua, se abre una segunda causa y comienza una investigación mucho más profunda con la temporada abiertaâ€, detalla el fiscal Blanco sobre cómo marca un nuevo hito en el Derecho Animal.La investigación la inició con el mular que dejaron abandonado agonizando durante tres dÃas y que, finalmente, fue sacrificado. “Con él inicio una investigación mucho más profunda. Comencé a investigar qué pasó con Lunático, por qué fue abandonado tres dÃas en uno de los campamentos, y lo terminan eutanasiando porque ya estaba sufriendo demasiado. Por medio de Guardaparques recibà un montón de actas labraron por los distintos casos de mulas que querÃan ingresar al parque estando lastimadas y malnutridas. Asà fue que decidà ir al lugar el lunes 13 de enero y hacer esta medidaâ€, agrega el fiscal que ya llevó adelante varias causas de maltrato animal.
Blanco destaca que desde la llegada del nuevo Procurador, Alejandro Gullé, es que se decide darle a la Unidad Fiscal una competencia especÃfica, además de la que ya tenÃan en materia de medio ambiente y de animales. Desde entonces, comienzan a especializarse y a atender de manera particular todo este tipo de delitos.En referencia a qué pueda pasar con las mulas, cierra: “El programa de Bienestar Animal no se estaba cumpliendo y esa es la gran falencia que habÃa en Aconcagua. Son mulas maltratadas, mulas lastimadas, desnutridas, porque no dejan de ser un activo de las empresas que prestan sus servicios en el parque. Y bueno, obviamente tienen sus intereses, que por ahà no siempre son los de proteger a esos animalesâ€.
Los graves casos de maltrato y crueldad que padecen estos animales en las imponentes alturas ameritan medidas urgentes para terminar con ellos y pagar la deuda histórica que tiene con esta especie el majestuoso cerro, ubicado a más de 3.000 metros de altitud, y que atrae a miles de turistas y montañistas durante el verano. El 95% de quienes aspiran lograr la cumbre son extranjeros que pagan elevados costos por las expediciones que ofrecen a las mulas como el medio para transportar los vÃveres y otros menesteres.“Las mulas suben hasta entre 4000 y 4500 metros y los bajan. Según el protocolo, tendrÃan que descansar 24 horas, alimentarse y después volver a subir. Nosotros las tenemos a todas chipeadas, o sea, que sabemos qué mula sube y cuál no. Pero, a veces, hay mucha demanda de público y los arrieros entran por lugares que no están permitidos y se utilizan a las mulas más de lo que deberÃanâ€, detallan desde Ambiente.
Además, considerando el trabajo previo realizado en la provincia y apuntando a la responsabilidad que les toca, el coordinador explica: “En varios departamentos ya hemos eliminado la tracción a sangre. La idea es ir llevando a las empresas a otro método de subir los pertrechos que no impliquen el uso de animalesâ€.“Hoy tenemos un helicóptero nuevo que está muy bonito y carga hasta 350 kilos. Un turista extranjero, quizás pueda pagar una hora de vuelo, que equivale a 1.500 dólares, eso es lo que a nosotros nos cuesta un rescate. No sé cuánto saldrá en el Everest o en el Kilimanjaro, pero no debe ser un número muy diferente. Sabemos que el cambio de paradigma es difÃcil, que hay una tradición, pero hay que lograrlo. La ley 14.346 es clara: nada que cause daño al animal se puede usar. Hay que ir, en un futuro no muy lejano, hacia otro tipo de tracción que no sea la tracción a sangre animalâ€, sostiene Lima.
La gran gesta patria heroica de José de San MartÃn fue el cruce de Los Andes, en 1817: además de los cinco mil hombres, el prócer llevó 9.300 mulas y 1.600 caballos. Doscientos ocho años después, la utilización de mulas como medio de transporte para realizar una simple actividad turÃstica o para desafiar los propios limites, en el caso de quienes buscan hacer cumbre en el Aconcagua, amerita replantear si llegó el momento de darle a la especie su merecido descanso y buscar opciones que las reemplacen.Parte del texto, dice: “Es hora de que el empresariado renueve su forma de trabajo. Hay opciones para llevar las cargas como son los porteadores, el helicóptero y ahora drones que llevan hasta 50 kilos. Por todo esto, solicitamos a las autoridad abolir el trabajo esclavo de las mulas en Parque Aconcagua. Exigimos que se las saque del parque para siempreâ€.
â€San MartÃn serÃa el único justificado en Mendoza, pero desde él en adelante se las han sometido. En la década del 70, empezaron a usarlas para el turismo y desde entonces nunca paró. En 2004 sacamos fotos de esto que ya sucedÃa e hicimos una denuncia pública. No habÃa redes sociales aún... Pero como se armó lÃo por esas imágenes, nos dieron el control de las mulas. Después el gobierno lo tomó por su cuenta y se vino abajo. Entonces, en 2022 volvimos a hacer la denuncia y lo tomó por convenio el Colegio de Veterinarios, que hace unos dÃas renunció. Volvimos a hacer una denuncia pública y, por suerte, la FiscalÃa de Delitos Ambientales y contra los animales tomó el caso y actuóâ€, señala.En el mismo tono, ampliá: “Hay mulas heridas que hacen esos viajes; en el rÃo ves mulas muertas porque al querer cruzar se ahogaron y se fueron para abajo por el peso. Muchas se desbarrancan porque, además, las cargas son tan pesadas y se mueven tanto que en el camino nadie se las acomodan y ellas van fogueando, o sea que se van lastimando y van goteando sangre en las piedras. Por eso, creció el número de mulas y hoy unas 900 las que están trabajando en manos de unas cuatro o cinco empresasâ€, cuenta Ibarra.
Ofuscada por la situación Ibarra cuenta que debió lidiar y discutir con las personas que legalmente son “propietarias†de estos animales. “Para ellos son material de descarte. Cuando estábamos al frente de sus cuidados llegamos a proponerles que las jubilaran y que se creara un santuario para mulas jubiladas y se me cagaron de risa. Ellos les sacan hasta el último aliento de su vida porque cuando termina la temporada, si una mula está mal, la venden por lo que pesa, la suben a un camión y la mandan a un frigorÃfico. O sea que le sacan plata hasta hasta el último momento de su vida. Eso hacenâ€, cuenta angustiada.Además de proponer que las empresas privadas que usan a las mulas utilicen en su reemplazos helicópteros, impulsan que contraten personas para el trabajo de porteadores. “Los porteadores son como los sherpas; y también proponemos drones, que pueden llevar hasta 50 kilos. Pedimos que les enseñen a los arrieros a manejar el dron, que reconviertan su trabajo, que hagan de guÃas, que hagan de observador de aves, que cocinen, que saquen fotos, que vendan artesanÃas. Hay muchas posibilidades para dejar de lado las mulasâ€, señala.
*Fundación Cullunche inició una petición en la plataforma change.org: Basta de Tracción a Sangre en Parque Aconcagua-Mendoza- Argentina