2 de febrero de 2025
Homenaje al cine argentino: el enorme mural que sintetiza más de 100 películas nacionales de las últimas cinco décadas
Es una obra que está en el edificio de la entidad que representa a los directores cinematográficos. Allí aparecen escenas de filmes recordados y de personajes inolvidables. Se entrelazan títulos como “La Raulito” hasta “Cuando acecha la maldad”. Y asoman Ricardo Darín, Isabel Sarli, Graciela Borges, Alberto Olmedo, Natalia Oreiro y Daniel Elías, entre otros intérpretes del siglo pasado y de los tiempos recientes
Es una obra de arte inmensa. Tal es su dimensión que contiene en sà misma a más de un centenar de obras de arte. Cuando alguien se detiene frente al lienzo de 3 metros de alto por 5,40 metros de ancho y lo mira, no queda lugar para la indiferencia.
Imposible que la contemplación no despabile emociones. Ante cada descubrimiento de lo que está allà pintado surgirán, sin lugar a duda, la alegrÃa, la tristeza, la nostalgia, el dolor, el amor, la justicia, la injusticia y todos aquellos sentimientos que quedan a flor de piel luego de ver una pelÃcula.Porque la obra de arte muestra escenas de más de cien pelÃculas del cine argentino. El mural en acrÃlico está plasmado sobre lienzo en tres bastidores de 1,80m de ancho por 3m de largo. Tiene una superficie de poco más de 16 metros cuadrados.Desordenada y arbitrariamente, se conjugan en una misma escena varias escenas: Esperando la carroza, Ãnima Buenos Aires, Tango Feroz, Ico, el caballito valiente, XXY, Relatos Salvajes, Juan Moreira, Zama, Boquitas pintadas, Camila, Pizza, birra, faso, El Patrón, Sur, El secreto de sus ojos (la otra ganadora del Oscar), 76-89-03, El bonaerense, El exilio de Gardel, La pelÃcula del Rey, Comodines, Moebius, Plata dulce, La ciénaga, Un cuento chino, La Tregua, Los bañeros más locos del mundo, El abrazo partido, La Patagonia rebelde y La antena. Y muchas más.
“La pintura podrÃa ser una fusión de la tradición muralista del mexicano Diego Rivera con la tapa del disco de The Beatles, la banda del Sargento Pepperâ€, dice el artista plástico Andy Riva en conversación con Infobae.Porque allà se entrelazan de algún modo actores de diferentes generaciones como Rodolfo Bebán y Rodrigo de la Serna. Uno caracterizado como Juan Moreira, en la pelÃcula de Leonardo Favio, y el otro vestido de José de San MartÃn, en el filme Revolución de Leandro Ipiña.
Y también está, espléndida con el pelo largo y negro sobre su desnudez, Isabel Sarli en Bárbara (Furia infernal), de Armando Bo. Un poco más allá se presentan Norma Leandro y Chela Ruiz: se las ve dentro de un vagón de subte en una de las escenas más conmovedoras de La Historia oficial de Luis Puenzo, una de las dos pelÃculas argentinas que obtuvo un Oscar.Si el espectador abre todos sus sentidos frente a la pintura podrá, incluso, escuchar cantar al Polaco Goyeneche en la pelÃcula Sur de Pino Solanas. Y también alcanzará a oÃr de forma clara la frase “Señores jueces, Nunca másâ€, pronunciada por Ricardo DarÃn en la piel del fiscal Julio César Strassera en Argentina 1985 de Santiago Mitre.
El mural puede pensarse como un gran salón de baile por el que se mueven -quietas y al mismo tiempo acompasadas- más de cien personas que actuaron escenas de pelÃculas que dejaron huella en los que disfrutan del cine.En esa coreografÃa que une épocas y relatos diversos bailan y se dan la mano intérpretes como Graciela Borges, Guillermo Francella, Héctor Alterio, Pepe Soriano, Héctor Anglada, China Zorrilla, Natalia Oreiro, Norma Aleandro, Berugo Carámbula, Federico Luppi, Claudio Rissi, Luis Brandoni, Julio De Grazia, Hugo Arana, JoaquÃn Furriel, Ricardo DarÃn, Julio Chávez y Marilina Ross, entre otros tantos.El artista, que co-dirigió (junto a Guido De Paula) la pelÃcula Las intemperies y que figura en el mural, señala a dos personas como los responsables de que el hecho pictórico-cinematográfico sucediera: Gabriel Arbós secretario de Acción social y Mariana Gugliotti, directora de Declaración de Obras de DAC, la organización que preside Carmen Guarini.
En la sede de DAC se respira, como no podÃa ser de otra manera, arte. En el patio hay una escultura. Y Riva hizo otras dos obras –más pequeñas, claro- que están exhibidas.
En una de las paredes hay una serie de retratos de grandes directores hechos por otro de ellos Bebe KamÃn. Quien dirigió Los chicos de la Guerra- que ocupa un lugar en el mural- eligió dibujar a Leopoldo Torre Nilson, Leonardo Favio, MarÃa Luisa Bemberg, Raymundo Glyezer, Manuel AntÃn, Adolfo Aristarain, Luis Puenzo, Eduardo Mignogna, Eliseo Subiela y Pino Solanas.Es por ello que en el mural se pueden “ver†también los hilos de directores y directoras como Alejandro Doria, Lucrecia Martel, Pablo Trapero, MarÃa Verónica RamÃrez, Fabián Bielinsky, Marcelo Piñeyro, Paulo Pécora, Héctor Olivera, Mariano Llinás, Flavio Nardini, Cristian Bernard, Israel Caetano, Bruno Stagnaro, Damián Szifrón, Pablo Parés, Laura Casabé, Israel Caetano. Mariano Cohn, Gastón Duprat, Juan José Campanella, Sergio Renán, BenjamÃn Ãvila, Albertina Carri, Lautaro Murúa, LucÃa Puenzo, Juan AntÃn, Laura Citarella, Verónica Llinás y Juan José Jusid, por citar solo algunos pocos.
En 2023, luego de haber hecho una obra pequeña ubicada en la entrada de DAC, presentó el proyecto del mural homenaje. Comenzó a pintar en enero de 2024. Según explica, DAC luego de aceptar la propuesta, pidió que estuvieran unas 15 pelÃculas. Pero la obra tomó vida propia y creció, y creció hasta superar la centena.
En mayo del año pasado quedó terminada. Aunque ya hay un proyecto en ciernes para hacerla crecer. Y también para hacer rompecabezas con esa mixtura de escenas de pelÃculas nacionales.El artista eligió como la pelÃcula que más le gusta de todas las que se entretejen en mural a Un lugar en el mundo de Adolfo Aristarain. Y cuando tuvo que nombrar actores que le hubiera gustado que vieran su obra, se quedó con los fallecidos Julio De Grazia y Hugo Arana. Ambos aparecen juntos, pintados en una escena del filme En un sector del mural hay un arco narrativo claro. Asà como la dictadura de 1976 dejó huellas imborrables en la sociedad argentina, sirvió de inspiración al cine. Para contar y para denunciar los hechos aberrantes sucedidos durante el mandato de Jorge Videla & CÃa. Es asà que, sobre el lienzo, La historia oficial se “mira†con Infancia clandestina que “observa†a Argentina 1985. A unos pocos centÃmetros se “asoma†El exilio de Gardel.
Esa porción del gran mural habla de los 30.000 desaparecidos, el robo de bebés, el tener que abandonar el paÃs y de las violaciones a los derechos humanos que marcaron para siempre a la Argentina que están muy presentes en la filmografÃa nacional.La imagen más notable del mural es la de varios actores y actrices de Esperando la carroza, una especie sÃntesis de argentinidad al palo hecha pelÃcula. Riva sostiene que después de ver varias veces su obra dedujo que: “En realidad lo que estábamos haciendo no era solo un homenaje al cine nacional. Es un crisol, una trama, donde no es una sola lÃnea narrativa la que se mantiene y sostiene, sino un caleidoscopio. Es Argentina que es un quilombo. Es nuestro, como el cine nacionalâ€. Tan nuestro como lo que refleja el mural enorme y casi secreto que se expone en Villa Crespo.