15 de febrero de 2025
Es argentino y vive en la isla más grande, fría y deshabitada del mundo: “Cambié el asado por la carne de foca y ballena”
Facundo Triay tiene 28 años y es oriundo de la ciudad patagónica de Puerto Deseado. Emigró de Santa Cruz hace un año, seducido por la propuesta laboral de una importante empresa pesquera que le paga seis veces de lo que ganaba en Argentina. La vida en una isla donde no hay árboles ni rutas y la yerba se vende en la farmacia
En Puerto Deseado, la pesca no es un oficio, sino una forma de vida. Su padre, embarcado de toda la vida, pasaba semanas en alta mar. Él, en cambio, trabajaba en tierra, en la empresa pesquera. Dos empleos diferentes dentro del mismo mundo.
“Nosotros lo ayudábamos en los controles. Le mostrábamos la mercaderÃa. La relación era estrictamente laboral. Hasta que un dÃa, el japonés hizo una pregunta insólita. ‘¿Conocés a alguien joven que quiera trabajar afuera?’. Y la pregunta quedó flotando en el aireâ€, recordó Facundo a Infobae, quien explicó que era un propuesta concreta con muchas ventajas y una sola contra: el destino quedaba a 12.500 kilómetros de Puerto Deseado.
Un compañero suyo fue el primero en morder el anzuelo. Cuando renunció a la empresa en la que trabajaba, el chico viajó a Buenos Aires. Allà volvió a encontrarse con el japonés, quien le recordó la charla. “Le dijo que necesitaba tres jóvenes con experiencia en pesca con ganas de mudarse a Nuuk, su capitalâ€, contó Facundo. La empresa se hacÃa cargo de todo: pasajes, estadÃa, comida y traslados.
Asà fue como en enero del año pasado Facundo, junto a sus dos amigos, los hermanos Juan Francisco y Juan Diego Saborido, emigraron de la Patagonia seducidos por un salario que era seis veces mayor. “Nos descuentan muy poco por la casa y la comida. Casi todo lo que ganamos lo ahorramosâ€, afirmó.El cambio climático y cultural fue significativo. “Llegamos el 18 de enero del año pasado, justo en pleno invierno. Al bajar del avión lo primero que vimos fue todo blanco, parecÃa hielo, pero en realidad era nieveâ€, recordó. Desde entonces, su vida cambió radicalmente, tanto en el trabajo como en su adaptación al extremo clima ártico. “En invierno tenemos apenas dos horas de luz, mientras que en verano hay hasta 22 horas de dÃa. Ahora estamos en transiciónâ€, explicó.
Sobre la vida laboral en Groenlandia, Facundo comentó que en las pesqueras “buscan extranjeros porque son más constantes y comprometidos con el trabajoâ€, ya que los locales “trabajan solo cuando necesitan dinero y dejan de ir sin previo avisoâ€.A diferencia de lo que ocurrÃa en las pesqueras de su ciudad natal, en Nuuk la industria cuenta con procesos mucho más automatizados. “Recibimos langostinos congelados, los dejamos en agua durante 16 horas, luego se cocinan y se clasifican con máquinas. Casi todo es automatizadoâ€, explicó.
Anteriormente, también trabajó con cangrejos gigantes y caviar, pero actualmente está enfocado exclusivamente en langostinos. “El año pasado matamos cangrejos de hasta 50 centÃmetros. Se procesaban de manera más artesanal que el langostinoâ€, comentó.La adaptación cultural también representó un reto. “Al principio, la barrera del idioma fue difÃcil. Yo no hablaba inglés, pero mis amigos sÃ, asà que me apoyé en ellos. Después empecé a estudiarâ€, contó. En la isla, el groenlandés es el idioma oficial, aunque la mayorÃa de los habitantes también habla danés e inglés.En ese paÃs, la foca es un ingrediente principal del suaasat, su plato nacional, cuya carne se puede preparar cruda, aderezada con aceite de oliva, soja y sal. Con la carne de ballena, en cambio, se elabora el muktuk; un plato tradicional que se sirve con la piel y la grasa de estos animales.
En los supermercados, los productos importados, como la yerba mate, el dulce de leche y los alfajores son difÃciles de conseguir y se venden en pequeñas cantidades como artÃculos exóticos. “Nosotros compramos la yerba en la farmacia, en paquetes de 75 gramos, como si fuera té medicinalâ€, relató.Una de las particularidades de Groenlandia que más le llamó la atención es que es un paÃs sin rutas entre ciudades: “Si querés moverte, necesitás barco o aviónâ€. El principal motivo por el cual Groenlandia no tiene carreteras interurbanas es su geografÃa extrema. “La mayorÃa de los asentamientos groenlandeses están ubicados en fiordos y costas rocosas, separados por montañas y glaciares. Estas zonas dificultan la construcción de infraestructuras viales, ya que requerirÃan un mantenimiento constante debido a la erosión, las nevadas y el derretimiento del hielo en veranoâ€, detalló.
La vegetación también le resultó extraña: “No hay árboles. Solo nieve, mar, fiordos y auroras borealesâ€. Esto se debe a que Groenlandia es una de las regiones más frÃas y extremas del planeta, y su paisaje está dominado por hielo, nieve, montañas y tundra, lo que hace imposible el crecimiento de grandes bosques.“Acá podés ahorrar muchÃsimo, cosa que nunca me habÃa pasado antesâ€, afirmó. Su meta es reunir lo suficiente para comprar una casa y un auto en Puerto Deseado, algo que acá consideraba inalcanzable debido a la situación económica.
Además, Facundo está gestionando la posibilidad de que su madre y su novio se trasladen a Groenlandia para trabajar en la misma industria pesquera. “Están muy entusiasmados y estamos cómo hacer para que pueda venirâ€, explicó.