9 de abril de 2025
El vino en alerta: los nuevos aranceles de EEUU ponen en peligro el principal destino de exportación de Argentina
Mientras las negociaciones diplomáticas avanzan con incertidumbre, las bodegas intentan sostener su presencia en las góndolas estadounidenses
Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en los últimos años la Argentina ha exportado a ese mercado entre 40 y 65 millones de litros de vino, dependiendo de las condiciones macroeconómicas y el volumen de cosecha. Ahora, con el arancel del 10%, corren riesgo los envÃos del segmento “entry levelâ€, que contempla a los vinos de menor costo.
Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina, explicó mejor esta situación. “Si esto realmente se mantiene, lo que más preocupa es el comportamiento de los paÃses de Europa, que tienen un mercado importante en Estados Unidos. Es posible que vengan a Latinoamérica a buscar nuevos destinos y lo más probable es que apunten sus cañones a Brasil, el mercado más atractivo por la densidad de población. Este es, a su vez, el mercado más importante para Argentina >También compartió su opinión Carlos Fiochetta, gerente de la Corporación VitivinÃcola Argentina (Coviar). “Una posibilidad es que las bodegas estadounidenses le quiten mercado a los que exportan a ese paÃs, tanto en los vinos fraccionados, como en mosto y granel. Si EEUU quisiera abastecer con vino propio a su mercado, lo podrÃa hacer. Estamos hablando del paÃs que más vino consume en el mundoâ€, comentó.
“Otra posibilidad, es que los europeos salgan en busca de nuevos mercados, como es el caso de Brasil, que es el segundo o tercer mercado en importancia para Argentinaâ€, señaló.La realidad hoy indica que las bodegas exportadoras deben pagar un arancel del 10% para entrar a Estados Unidos, pero el sector bodeguero mantiene intactas sus esperanzas de que esta situación cambie.A pesar del contexto adverso, las bodegas argentinas más activas en el mercado estadounidense se muestran decididas a no ceder terreno. Según detallan desde el sector, muchas de ellas están intentando negociar directamente con sus distribuidores o importadores en EE.UU. para amortiguar el impacto del nuevo arancel y no perder presencia en los lineales.
No obstante, esta no es una tarea fácil. Fiochetta, de Coviar, advirtió que muchos importadores están frenando negocios por la incertidumbre generalizada. “Hay barcos que no están entrando porque no se sabe que va a pasarâ€, lamentó.Bressia, por su parte, explicó que el mercado externo en Estados Unidos está muy segmentado por precios. “En los vinos de consumo masivo vamos a tener que negociar. En los de más alta gama, si bien también se negociará, no va a ser un impacto tan alto. Quien paga USD 25, tranquilamente puede pagar USD 27â€, opinó.Para Coviar, hay buenas posibilidades de que las negociaciones sean exitosas. Además, manifestaron que hay algunos escenarios en los que la situación puede resultar beneficiosa para Argentina. “Hay que esperar a ver cómo decantan las cosas. Hay información extraoficial de que se está negociando un paquete de rebajas arancelarias. Un escenario a favor serÃa que Argentina logre una baja de aranceles y no asà los competidores europeosâ€, apuntó Fiochetta.
“Antes del 10%, pagábamos un arancel que variaba entre el 3% y el 4%, dependiendo del tipo de vino. Ahora se le suma un 10% a lo que ya existÃa. Si esto se mantiene, serÃa muy duro para la vitiviniculturaâ€, indicó Walter Bressia.
Con un ojo puesto en Washington y el otro en Brasil, el sector vitivinÃcola argentino se mantiene en vilo. Lo que está en juego no es solo un porcentaje de exportaciones, sino el lugar que el vino argentino ha logrado construir con esfuerzo en uno de los mercados más competitivos del mundo.