30 de abril de 2025
Dictaron prisión preventiva para el hombre que mató a tiros a su ex pareja frente a sus hijos en Rosario
La medida fue dispuesta por la jueza Paola Aguirre durante la audiencia imputativa. Federico Nicolás García podría ser condenado a perpetua
Todo sucedió delante de los hijos de EspÃndola, de 3, 6 y 9 años. La vÃctima fue hallada sin vida en el patio de la casa, con heridas en la cabeza, la espalda y el pecho. En el lugar, se secuestraron cuatro vainas servidas, que serán peritadas
Tras el crimen, GarcÃa huyó. Fue capturado ocho horas más tarde, durante un control policial en las inmediaciones de Los Talas y El Jilguero, en la zona de Cabin 9, en la ciudad de Pérez, al oeste de Rosario. Tal como pudo conocer el medio local Rosario3, ya en la SubcomisarÃa 18ª, el acusado admitió haber cometido el crimen, aunque su declaración carece de valor legal.La hija mayor del matrimonio fue quien alertó sobre lo ocurrido. Según detalló la fiscal Granato, la niña corrió cerca de 200 metros hasta la casa de su abuela materna para pedir ayuda. Al mismo tiempo, un vecino llamó al 911. Familiares de la vÃctima informaron que Camila EspÃndola, de 24 años, se habÃa separado de GarcÃa un mes antes del femicidio, tras una relación de una década. Durante ese perÃodo, el acusado ejerció distintas formas de violencia de género, aunque no consta que la joven haya realizado denuncias formales. La FiscalÃa pudo establecer que el hostigamiento aumentó después de la ruptura.La madre de Camila señaló que desconocÃa el nivel de violencia que sufrÃa su hija. “Era un hombre de doble cara, un psicópata; cuando Ãbamos nos trataba bienâ€, dijo en declaraciones a Rosario3. La mujer explicó que recién después del femicidio supo, a través de su nieta, los maltratos que padecÃa la joven.
Según información recogida por la División de Homicidios de la PolicÃa de Investigaciones, la vÃctima habÃa conseguido empleo en la ciudad de Funes. El entorno confirmó que su ex pareja no estaba de acuerdo con que trabajara, y la esperaba en la puerta de su casa para hostigarla al regresar.Horas después del asesinato, y mientras la familia velaba a la vÃctima, la casa de EspÃndola fue saqueada. El hecho ocurrió luego de que la PolicÃa se retirara del lugar. “La gente se aprovechó de la situación y se llevaron cosasâ€, denunció Ludmila. La madre de la vÃctima agregó: “Me mataron a mi hija y esta gente viene y roba. Mis nietas se quedaron sin nadaâ€, en diálogo con Infobae.
Tras el crimen, los tres menores quedaron bajo el cuidado de sus abuelos maternos, quienes deberán modificar su vivienda para recibirlos. La familia solicitó ayuda a la comunidad para afrontar los gastos vinculados a esta nueva etapa.