11 de mayo de 2025
Hallazgo histórico: descubren cajas con material de propaganda nazi que estaban desde 1941 en la Corte Suprema
Fueron encontradas en un subsuelo del Palacio de Tribunales durante una mudanza del archivo del máximo tribunal. Investigarán si contienen información crucial para esclarecer sucesos vinculados con el Holocausto. También podrían para echar luz sobre la ruta del dinero nazi en el mundo
El viernes pasado en unos de los despachos del cuarto piso del Palacio de Tribunales, el propio Rosatti encabezó la apertura de las cajas, en un acto en el que participaron el Gran Rabino de la Asociación Mutual Israelita Argentina, Eliahu Hamra, el director Ejecutivo del Museo del Holocausto de Buenos Aires, Jonathan Karszenbaum, y la investigadora del Museo del Holocausto de Buenos Aires, Profesora Marcia Ras. Estuvieron presentes además el titular del Centro de Asistencia Judicial Federal (CAJF), Pablo Lamounan; la directora de Bibliotecas de la Corte Suprema, Jessica Susco; el director de la Oficina de Servicios Auxiliares, Marcelo Valente y la licenciada en conservación y restauración de bienes culturales MarÃa de la Paz Podestá.
El hallazgo se produjo en el proceso de mudanza con vista al inicio de las obras para el futuro Museo de la Corte Suprema. Al abrir una de las cajas se detectó que se trataba de material que buscaba consolidar y expandir las ideas de Adolf Hitler en la Argentina, cuando ya habÃa estallado la Segunda Guerra Mundial. A raÃz de la relevancia que podÃa hallarse en esos materiales y los compromisos asumidos por la Corte Suprema, el resto de las cajas quedaron en custodia a la espera de su formal apertura.La historia comenzó el 20 de junio de 1941. HabÃan llegado 83 cajas enviadas desde la embajada alemana en Tokio a bordo de un barco japonés, el vapor “Nan-a-Maruâ€. La embajada alemana en Argentina los habÃa declarado elementos de uso personal para miembros de esa representación diplomática y reclamaba su libre despacho. Sin embargo, la División de Aduanas y Puertos frenó el intento. “Teniendo en cuenta la elevada cantidad de las remesas en cuestión y en previsión de que los temas abordados en los referidos libros sean de una Ãndole tal que puedan llegar a afectar la posición de neutralidad que el paÃs ha adoptado frente a los acontecimientos europeos, me dirijo a V.E. solicitándole quiere servirse manifestar a este Departamento si, en su opinión, existirÃa o no algún inconveniente en dar al pedido de la Embajada de Alemania el trámite común a este tipo de solicitudesâ€, consultó el director de Aduanas, Carlos Acevedo, al canciller Enrique Ruiz Guiñazú el 28 de julio de 1941.De inmediato tomó cartas en el asunto la Comisión Especial Investigadora de las Actividades Antiargentina, creada en la órbita de la Cámara de Diputados para monitorear las actividades de individuos y organizaciones con ideologÃas y métodos contrarios a las instituciones republicanas y la soberanÃa argentina. Es a través de sus informes que ahora se intenta reconstruir la historia de esas cajas.El diputado radical Raúl Damonte Taborda, que presidÃa la comisión, le pidió a la Aduana que le remitiera la información de las encomiendas que habÃan llegado en el vapor japonés. Los bultos pesaban casi 700 kilos.Entre esos papeles habÃa postales, fotos y material propagandÃstico del régimen nazi. Y miles de libretas: algunas de la Organización del Partido Nacional Socialista en el exterior y otras de la Unión Alemana de Gremios.
Los funcionarios nacionales resolvieron dejar detenidas las cajas hasta consultar con sus superiores. Los representantes de la embajada se abstuvieron de firmar el acta y se retiraron. Y, dÃas después, solicitaron que se autorizara que esos paquetes volvieran entonces a la embajada alemana en Tokio, desde donde habÃa sido emitidos.El legislador presionó para desaprobar la devolución del material por “inconsistencias†por parte de la embajada en oportunidades anteriores, como cuando declaró (antes de este episodio) como correo diplomático bolsas con un transmisor radiotelegráfico.
“Buenos Aires parece ser la plaza elegida para concentración del material de propaganda antidemocrática que luego se distribuye profusamente en otros paÃses de América Latinaâ€, sostuvo en uno de sus informes la Comisión Especial Investigadora.El 16 de septiembre de 1941, el juez remitió las actuaciones a la Corte Suprema, por tratarse de un trámite que involucraba directamente a un paÃs extranjero y, por lo tanto, de competencia originaria del máximo tribunal.
No habÃa registros hasta ahora de qué habÃa pasado con ese material hasta que fue detectado casi por casualidad en el subsuelo del Palacio de la calle Talcahuano 550.El director de la Oficina de Servicios Auxiliares Marcelo Valente comenzó a investigar y detectó que se trataba de efectos vinculados a esa vieja causa. La información fue elevada al director del Centro de Asistencia Judicial Federal Pablo Lamounan, quien dispuso la inmediata preservación del material.Tras el acto de apertura de las cajas que se realizó el viernes último, los investigadores comenzarán a evaluar la documentación priorizando su cuidado. El inventario llevará semanas. El objetivo será un minucioso relevamiento de todo lo encontrado a los fines de evaluar, en el contexto de relevancia histórica, si contiene información crucial para esclarecer sucesos vinculados con el Holocausto. Y, al mismo, permitirá establecer si las pistas que aporten las piezas halladas pueden ser útiles para echar luz sobre aspectos aún desconocidos como la ruta del dinero nazi en el mundo.
El 26 de diciembre de 2024, a través de la resolución 3703, con la firma de los jueces Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda, la Corte Suprema autorizó aprobó la firma de un convenio de cooperación y colaboración con la Asociación de Abogados JudÃos de la República Argentina y la Fundación Memoria del Holocausto, con el objetivo de “desarrollar y promover de manera conjunta actividades de cooperación, de capacitación, de investigación y de difusiónâ€. La firma tuvo lugar el 25 de marzo último. En ese marco, el Museo del Holocausto fue convocado a trabajar en la investigación del material hallado y su relevancia histórica.