25 de mayo de 2025
La distancia de Milei con Villarruel y con Jorge Macri, el clima del Gabinete y el discurso de García Cuerva: lo que dejó el Tedeum del 25 de Mayo
El Presidente no entabló diálogo con su vice ni con el jefe de Gobierno porteño, con quien debió compartir las actividades por el feriado patrio. Cómo fue la mañana del Gabinete y las repercusiones de las palabras del arzobispo de Buenos Aires
Desde Presidencia avisaban dÃas atrás que no iba a haber acercamiento con Villarruel, pero tampoco fuertes desautorizaciones. En rigor, Milei se ocupó meticulosamente de no tener contacto o diálogo alguno: cuando los colocaron juntos en el mausoleo de José de San MartÃn, el mandatario fue a otorgarle ofrendas florales al féretro y, al volver, se alejó unos pasos de su vice.
Esa escena incómoda se repitió de manera posterior al acto en la Catedral, cuando se hizo el cambio de guardia del Regimiento de Patricios en la Plaza de Mayo. Milei debió situarse a la derecha de Villarruel y a la izquierda de Jorge Macri. Allà tampoco hubo charla con ninguno de los dos en la media hora que duró ese ritual. Antes, el Presidente se habÃa retirado del Tedeum con todos sus funcionarios detrás, la última en salir habÃa sido la vicepresidenta. A diferencia de toda la cúpula libertaria, debió entrar por otro lado al perÃmetro del cambio de guardia.Antes de que comenzara el Tedeum y la caminata a la Catedral, los funcionarios del Gabinete hicieron base en el Salón de los Bustos de Casa Rosada y tuvieron un tentempié patrio. El primero en llegar a esa previa fue el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien arribó con su camioneta a las 7.30 horas. Le siguió el Presidente, que ingresó a la Rosada a las 7:55, aunque optó por quedarse en su despacho.Todos se quedaron conversando en el mismo salón mientras se servÃan de algunas bebidas calientes. Un desayuno patrio al que le faltaban masas o facturas tÃpicas del feriado de mayo. Quienes mantenÃan las charlas más profusas eran los ministros Luis Petri, Gerardo Werthein, Patricia Bullrich y Mariano Cúneo Libarona. En tanto, la única funcionaria que saludó a la prensa acreditada que los observaba fue Sandra Pettovello, que luego fue hacia el primer piso del Palacio, pareciendo probable que fuera a saludar al Presidente, ya que ambos salieron a explanada de la Casa Rosada casi en simultáneo.
El Gobierno esperaba que las sentencias del arzobispo de Buenos Aires contuvieran algunas alusiones directas sobre el manejo de la gestión nacional. Milei lo saludó cordialmente después de que, en su homilÃa, GarcÃa Cuerva criticara la “descalificación†y la “agresión constante†de la polÃtica, asà como el “individualismo†y la deficiencia de las polÃticas públicas para incrementar el poder de compra de los jubilados y para solucionar la marginalidad.
En su mensaje, el arzobispo pidió por “tantos hermanos que lo están pasando malâ€, reiteró su reclamo por la situación de los jubilados y convocó al diálogo de toda la sociedad: “No se construye desde la guerra entre nosotrosâ€, advirtió.“Venimos a pedirle a Dios que nuestra Argentina se cure y viva. Experimentamos que se está muriendo la fraternidad, la tolerancia, el respeto. Y si se mueren esos valores, se muere un poco el futuro, y se muere la esperanza de forjar una Argentina unida, una Patria de hermanosâ€, inició su discurso el arzobispo.Al terminar el Tedeum, Milei salió de la Catedral Metropolitana acompañado por su rector, el sacerdote Alejandro Russo. Quienes conocen al libertario aseguran que desde las primeras conversaciones con el papa Francisco cambió su recelo respecto a las instituciones eclesiásticas y sus exponentes, incluso aunque la doctrina social de la Iglesia tiene tantas diferencias respecto al anarcocapitalismo que profesa.