10 de agosto de 2025
En los últimos 100 meses, los salarios de los trabajadores formales cayeron 19,7%
La baja, expresada en términos reales, surge como resultado de años de alta inflación, baja actividad económica y poca generación de empleo
De estos datos surgen muchos disparadores que se pueden analizar, como las causas que llevaron a la caÃda real de los salarios y el futuro que le espera a los argentinos en términos de poder adquisitivo.
Salvia indicó que el sector público ha sufrido una caÃda aún mayor en sus ingresos reales debido a las polÃticas de ajuste fiscal que limitaron las negociaciones salariales. En contraste, el sector privado formal logró una recuperación parcial a través de las paritarias y convenios colectivos que buscan evitar despidos y mantener un salario de equilibrio. Sin embargo, advirtió que este equilibrio es frágil y se mantiene en el lÃmite para evitar pérdidas de empleo.
El economista destacó que, en términos relativos, el sector informal aún está por debajo del sector público, que mantiene cierto poder de negociación, aunque en un contexto de ajustes presupuestarios y recortes.
Salvia también comentó que la estabilidad en la inflación en el último perÃodo ha generado un efecto “disciplinador†en las negociaciones salariales, lo que ayuda a evitar conflictos laborales, pero también limita la recuperación de poder adquisitivo. “El trabajador sabe que su salario no crecerá para recuperar lo perdido en meses anteriores y, por ende, no presiona mes a mes por ajustesâ€, detalló.De acuerdo con los expertos, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios en los últimos 100 meses se explica principalmente por dos factores: la inflación sostenida y la baja productividad laboral.En primer lugar, la inflación ha erosionado de manera constante el salario real de los trabajadores. Los economistas coinciden en que la persistencia de altos niveles inflacionarios impide que los aumentos salariales acompañen adecuadamente el incremento de precios. Según José Vargas, director de Evaluecon, “la principal causa de la pérdida de poder adquisitivo es la inflación, que acumuló un atraso salarial año a año por la falta de renegociaciones efectivasâ€. A esto se suma un fenómeno conocido como el rezago en los ajustes salariales. Como explica Daniel Garro, director de Value International Group, “los salarios suelen actualizarse sobre Ãndices de precios históricos, lo que genera que siempre vayan detrás de la inflación real, especialmente en perÃodos de alta variación de preciosâ€.La inflación no solo impacta directamente sobre el salario real, sino que también afecta la capacidad de las empresas para otorgar aumentos. En este sentido, Garro señala que la baja productividad laboral limita la posibilidad de incrementar los salarios nominales a la par de los precios: “cuando la productividad por empleado es baja, las empresas no pueden absorber incrementos salariales que igualen la inflaciónâ€. Esta situación genera que, en perÃodos de alta inflación y baja productividad, los salarios reales caigan y se mantengan rezagados.Para revertir la caÃda salarial, los especialistas coinciden en que es fundamental lograr una combinación de estabilidad en los precios y un aumento de la productividad laboral. Garro indica que “solo con una polÃtica monetaria que reduzca la inflación y un aumento sostenido de la inversión que eleve la productividad, los salarios podrán recuperarse en términos realesâ€. Vargas agrega que esta recuperación debe estar acompañada por una mejora en la actividad económica que impulse sectores clave del consumo y la generación de empleo, como el comercio minorista, la venta de vehÃculos y la construcción.
Además, la reducción de la inflación genera un efecto disciplinador en las negociaciones salariales. Como explicó Salvia, “la estabilidad reciente en los precios ha hecho que los trabajadores no presionen por aumentos mensuales para recuperar pérdidas pasadas, limitando asà los conflictos laborales, pero también la recuperación real de los ingresosâ€.El economista también explicó que el salario real deberÃa reflejar la productividad marginal del trabajo, que es la productividad del último trabajador incorporado. Por lo tanto, la caÃda sostenida del salario real indica que la productividad promedio no ha crecido e incluso podrÃa estar disminuyendo.
A nivel macroeconómico, Mercau señaló que la reducción del salario real implica una menor participación del factor trabajo en el Producto Bruto Interno (PBI), generando una redistribución relativa hacia el capital. “Esta dinámica puede estar vinculada al modelo económico en transición que atraviesa Argentinaâ€, subrayó.
