23 de agosto de 2025
Ucrania afronta una tarea monumental: identificar a más seis mil cadáveres que entregó Rusia
La masiva repatriación de soldados caídos representa uno de los pocos resultados tangibles de las negociaciones de tregua impulsadas por Estados Unidos
Ucrania aspira a identificar cada uno de los seis mil cuerpos recibidos bajo un acuerdo sellado en Estambul, que incluyó también el intercambio de prisioneros, para devolver los restos de los soldados a sus familias.
Estos cuerpos representan solo una pequeña parte de las más de setenta mil personas, entre militares y civiles, que figuran como “desaparecidas en circunstancias especialesâ€, el término legal para cuando se desconoce el paradero de una persona.Los primeros restos regresaron a Ucrania en junio. Un proceso similar a una cinta transportadora, instalado en una estación de ferrocarril de la región de Odesa en el sur del paÃs, busca agilizar la identificación, al margen de las autopsias convencionales en morgues ya saturadas.“Somos los primeros en Ucrania en organizar este tipo de trabajoâ€, explicó Tetyana Papizh, jefa de la oficina forense regional a The New York Times.
Los cuerpos se trasladan de estación en estación con un proceso que demora entre 20 y 30 minutos por cadáver. El personal revisa la presencia de explosivos, registra objetos personales y toma muestras para análisis de ADN. Cuando es posible, aplican técnicas especiales para obtener huellas dactilares: sumergen los dedos en agua casi hirviendo y después los introducen en agua frÃa para recuperar las huellas.“Los objetos personales son extremadamente importantesâ€, explicó Andriy Shelep, investigador principal de la policÃa encargado de crÃmenes de guerra. “Algunas familias desconfÃan de los resultados de ADN. No aceptan la muerte y creen que su ser querido sigue cautivo. Pero al ver los efectos personales recuperados, esa duda desapareceâ€.
La tensión en el trabajo con los muertos es tácita, pero permanente en cada gesto sobre la plataforma, donde el aire está saturado por el hedor de la descomposición.“Falta la mandÃbula inferiorâ€, informó a un investigador, quien lo consignó de inmediato.
Cada pocos minutos, una nueva bolsa blanca se dispone sobre la mesa y se abre. Lo que parece trapos y tierra a menudo es tejido en avanzado estado de putrefacción.La identificación de los seis mil cuerpos, según contó a The New York Times, el ministro del Interior, Ihor Klymenko, podrÃa requerir más de un año. La tarea se complica porque algunas bolsas contienen partes de más de una persona.
Entre quienes aguardaban el regreso de un ser querido estaba Tetyana Dmytrenko, de Kiev. Su esposo, Oleksandr Dmytrenko, murió a los cuarenta y cinco años junto a todos los miembros de su unidad el 15 de noviembre de 2023 cerca de Bajmut. Las fuerzas rusas tomaron la zona y no fue posible recuperar los cuerpos.El 23 de junio, recibió una llamada de un investigador policial: el ADN de uno de los cuerpos devueltos coincidÃa con el de Maryna, su hija de veintiún años. La señora Dmytrenko acudió a la morgue para la identificación formal, aunque reconoció que no quedaba nada por identificar.
Recuerda que su esposo repetÃa que su mayor temor era morir en combate y no ser recuperado. “Ahora tengo paz al saber que está en casaâ€, concluyó.