23 de noviembre de 2025
Brecha tarifaria: en algunas provincias se paga la luz hasta seis veces más cara
El Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP muestra que, para un mismo nivel de consumo, las facturas eléctricas residenciales presentan una dispersión significativa. Qué distritos pagan más y cuáles menos
La comparación de facturas finales —incluyendo impuestos y sin descuentos— exhibe una dispersión inédita. Para un consumo mensual de 265 kWh, el monto más bajo del paÃs es inferior a $20.000, mientras que las jurisdicciones más caras superan ampliamente los $120.000. La relación entre ambos extremos alcanza una diferencia cercana a seis veces.
El documento advierte que la dispersión es multicausal. “Conviven empresas públicas, privadas y cooperativas, alcanzadas por marcos regulatorios nacionales, provinciales y municipalesâ€, remarcan desde el Observatorio de Tarifas y Subsidios. Además, los cuadros tarifarios responden a estructuras de costos distintas, a la frecuencia con que se actualiza cada componente y al impacto de las cargas impositivas locales.
El análisis del IIEP detalla la estructura tÃpica de una factura según el segmento. En el caso de los usuarios N1, la energÃa representa el 33%, el VAD el 41% y los impuestos el 27%. En los hogares de ingresos bajos (N2), la participación del VAD crece hasta el 55% y la energÃa baja al 18%, mientras que los impuestos permanecen en torno al 27%. Para los usuarios de ingresos medios (N3), la factura se compone por 31% de energÃa, 42% de VAD y 28% de impuestos.
Pese a las subas en los precios desde 2024, persiste una brecha entre el costo real de la energÃa y el precio que pagan los hogares. El informe destaca que, en promedio nacional, la cobertura de costos para la categorÃa residencial es del 58%: los usuarios aportan esa proporción vÃa tarifas, mientras que el Estado financia el 42% restante.
El esquema de bonificaciones aplicado en 2025 —establecido por la Resolución 36/2025— introdujo “una escala de bonificaciones decrecientes para cada mes hasta finales de 2025â€, lo que implica un sendero gradual de reducción en la asistencia estatal, especialmente sobre los segmentos medios y bajos.
