17 de enero de 2026
Salón del Automóvil de Detroit 2026: pocas marcas y novedades en una exposición que no se adaptó al cambio de época
Las ferias de Ginebra y Frankfurt ya no existen. París y Detroit y insisten con una receta que ya no parece funcionar. Ford, Chevrolet y Jeep mantienen vivo un clásico evento que parece estar detenido en el tiempo
El primero en caer fue el Salón de Ginebra, después el de Frankfurt, aunque la Asociación de Fabricas de Automóviles de Alemania alcanzó a dar un golpe de volante y mudar el salón a Múnich, transformándolo en la IAA Mobility que incluye también otras formas de movilidad más allá de los automóviles.
ParÃs fue el primero que reabrió en 2022 con muy pocos expositores, mayormente los franceses y los chinos, y un año después lo hizo Detroit, con un escenario muy similar, de mucha austeridad y menor concurrencia de público de la esperada.La segunda edición del salón francés mejoró en cantidad de marcas presentes, pero no pareció suficiente para justificar el costo que tiene para los fabricantes.Pero en Múnich se dieron cuenta a tiempo, localizaron el que probablemente sea el gran problema que enfrentan estas gigantescas muestras de automóviles, y volvieron a “marcar un golâ€, al llevar el salón a las calles y no esperar que el público se traslade hasta el centro de exposiciones y pague una entrada. En el casco histórico de la ciudad se distribuyeron los stands en plazas y el evento fue abierto al público sin pagar entrada.Este año empezó con el frÃo habitual en Detroit, pero en el Salón del Automóvil, a pesar de la calefacción pareció hacer más frÃo que los -12°C del exterior. La exposición abre sus puertas al público este sábado 17, pero la temperatura no tiene que ver con la asistencia de un mayor o menor volumen de visitantes, sino con lo que se encuentran en el interior.Los tres grandes de Detroit protagonizan la exposición con Ford en el espacio central y el único stand que tiene marquesinas. A su derecha está Stellantis, con Jeep como eje central de comunicación y General Motors está a la izquierda, con una gran superficie, posiblemente mayor que la de Ford, y con sus tres marcas principales ocupando toda la escena: Chevrolet al frente, GMC en un flanco y Cadillac ocupando la otra mitad de la superficie destinada a GM.Más a la izquierda están Toyota, Subaru, Honda y KIA con menores pretensiones de protagonismo y un despliegue de imagen mÃnimo que básicamente conta de pantallas gigantes con vides y animaciones, y el lineup de modelos que se venden en el mercado norteamericano y las versiones 2026 como principal novedad.En realidad, no hay grandes novedades en Detroit, sólo restyling de modelos conocidos, algunos más pronunciados como el caso del nuevo Jeep Cherokee, por ejemplo. Y en el fondo, separados en dos distintos espacios hay colecciones de autos exóticos de un lado y de Ferraris del otro, donde se destaca un Pagani Zonda Roadster como pieza única y principal.Lo que sà hay son cuatro pistas para pruebas dinámicas. Una de Stellantis a espaldas de su stand, con rampas muy elevadas de gran inclinación para subir y bajar, y con pasos diagonales muy interesantes para ver o para atravesar a bordo de cualquiera de los modelos de Jeep.Y por último hay otras dos grandes playas, tan grandes como el espacio vacÃo que queda en el centro de exposiciones, en las que todas las marcas pueden entrar con sus autos y trazar distintos tipos de pruebas dinámicas, que van desde Slalom y curvas cerradas, hasta pruebas de aceleración y frenada sobre una recta de unos 200 metros de extensión.
Incluso es paradójico y simbólico ver la diagramación del espacio de Toyota, con toda su lÃnea de modelos de combustión e hÃbridos convencionales adelante, y con el “nuevo†Prius (lanzado en 2023) hÃbrido enchufable, rodeado de un sedán y un SUV Crown electrificados, que están atrás, de espaldas al frente del stand, en una suerte de ecosistema eléctrico. Como si fuese una tecnologÃa que está llegando y no una que perdió impulso. Muy lógico para Toyota y su polÃtica de apostar por los hÃbridos con mayor preponderancia.
Todas las marcas exhiben sus modelos 100% eléctricos, pero ninguna los posiciona al frente, como la estrella que supieron ser apenas dos años antes. Uno de los más llamativos es el GMC Hummer EV en sus dos versiones de carrocerÃa y doble cabina con caja. Otro es un Ford Mustang Mach-E, que está en la primera lÃnea del stand con una Ford F150 Raptor R y un Ford Bronco preparado para tareas de rescate.Lo que pasó es que cambió el mundo del auto, y cambió el modo de mostrarlos. Quizás la austeridad vista en Detroit sea el único modo de mantener estas exposiciones. Pero aun asÃ, habrá que ver si dentro de dos años el Salón de Detroit está igual o, como tantas cosas que renacieron en esta emblemática ciudad, renace con otro proyecto.
Y por último hay otras dos grandes playas, tan grandes como el espacio vacÃo que queda en el centro de exposiciones, en las que todas las marcas pueden entrar con sus autos y trazar distintos tipos de pruebas dinámicas, que van desde Slalom y curvas cerradas, hasta pruebas de aceleración y frenada sobre una recta de unos 200 metros de extensión.
Incluso es paradójico y simbólico ver la diagramación del espacio de Toyota, con toda su lÃnea de modelos de combustión e hÃbridos convencionales adelante, y con el “nuevo†Prius (lanzado en 2023) hÃbrido enchufable, rodeado de un sedán y un SUV Crown electrificados, que están atrás, de espaldas al frente del stand, en una suerte de ecosistema eléctrico. Como si fuese una tecnologÃa que está llegando y no una que perdió impulso. Muy lógico para Toyota y su polÃtica de apostar por los hÃbridos con mayor preponderancia.
Todas las marcas exhiben sus modelos 100% eléctricos, pero ninguna los posiciona al frente, como la estrella que supieron ser apenas dos años antes. Uno de los más llamativos es el GMC Hummer EV en sus dos versiones de carrocerÃa y doble cabina con caja. Otro es un Ford Mustang Mach-E, que está en la primera lÃnea del stand con una Ford F150 Raptor R y un Ford Bronco preparado para tareas de rescate.Lo que pasó es que cambió el mundo del auto, y cambió el modo de mostrarlos. Quizás la austeridad vista en Detroit sea el único modo de mantener estas exposiciones. Pero aun asÃ, habrá que ver si dentro de dos años el Salón de Detroit está igual o, como tantas cosas que renacieron en esta emblemática ciudad, renace con otro proyecto.
