17 de septiembre de 2024
Julián Weich recordó los días que vivió en la calle con su hijo Jerónimo: “Él hacía malabares y yo pasaba la gorra”
El actor se refirió al momento en que fue a visitarlo a Panamá, lo acompañó en su travesía y juntos vivieron todo tipo de aventuras
Los últimos dÃas, como un guiño del destino, decidieron terminar en un hostel. A simple vista, una noche bajo techo no parecÃa ser la gran cosa, pero allà ocurrió algo que ambos recordarÃan por siempre. Allà vivieron un episodio que hoy, visto a la distancia, es motivo de risas.
En charla con Sebastián Wainraich en La noche perfecta (El Trece), recordó esos momentos y el presente del joven, quien en estos momentos se encuentra viviendo en Córdoba. “Vive en Córdoba, terminó de yirar y ahora está ahà hace un par de años y se dedica a la bioconstrucción, hace casas de barroâ€, para de inmediato comenzar a recordar esos momentos vividos juntos.Sobre ese momento con su hijo recuerda que el joven “hace malabares con fuego, con machetes, con todo lo que pueda lastimarlo, lo agarra y lo tira. Él no sabÃa hacerlo, empezó a hacerlo por necesidad cuando entendió que era una manera fácil de ganar plata, aunque es un laburo, porque te agota, porque no te dan un mango, porque te pueden bardear, te puede pasar cualquier cosaâ€.
El calor de Panamá hizo que esos primeros dÃas juntos duerman en la calle, “en una carpa minúscula y dormimos una vez en una playa desierta porque lo veÃamos como un lugar divino, pero al final era como estar en invierno en Punta Mogotes, no habÃa nada, ni para comer. Juro por mi vida que en un momento llegaron flotando un coco y una cerveza. La cerveza se la tomó él, porque yo no tomo alcohol, y nos fuimos a dormir felicesâ€.El momento de volver a Buenos Aires significó una distancia con su hijo que llevó a la preocupación sobre cómo estarÃa transitando cada jornada, y sobre ello expresó: “En un momento me dejé de preocupar, porque era mucha preocupación. Él tenÃa celular, pero en esos lugares no habÃa antenas. Él, por ejemplo, me decÃa ‘estoy entrando en la selva, salgo en 20 dÃas’ y yo te juro que el dÃa 20 estaba pegado para saber aunque sea si estaba en lÃneaâ€.