28 de noviembre de 2024
El líder de los hutíes de Yemen advirtió que continuará atacando a Israel pese al alto el fuego en el Líbano
Abdulmalik al Huti indicó que la tregua no detendrá la ofensiva, y urgió a otros frentes del llamado Eje de la Resistencia a intensificar los ataques contra suelo israelí
Afirmó que Israel “apostaba por los dolorosos golpes que habÃa infligido a Hezbollah y por los ataques dirigidos contra sus dirigentes, en particular contra el secretario general de Hezbollah, el mártir Hasán Nasralaâ€, abatido el pasado 27 de septiembre en los suburbios meridionales de Beirut.
En su alocución señaló que “el final de este asalto no significa el final del conflicto ni el final de la amenaza israelà contra el LÃbanoâ€, en referencia a la tregua acordada entre Israel y Hezbollah, y que entró en vigor ayer, miércoles, en el paÃs mediterráneo.
Además, aseveró que el Eje de la Resistencia —alianza antiisraelà encabezada por el régimen de Irán— deberÃa intensificar los ataques contra Israel para compensar el cese de los ataques de Hezbollah.Los hutÃes, que controlan amplias zonas de Yemen desde 2015 —entre ellas la capital, Saná—, han lanzado varios ataques contra territorio de Israel, aunque sus acciones han estado concentradas principalmente en el mar Rojo y el golfo de Adén, una ruta clave para la navegación internacional.
Los rebeldes hutÃes arrasaron desde su bastión del norte de Yemen y se apoderaron de la capital, Saná, en 2014, iniciando una guerra cruenta. Una coalición liderada por Arabia Saudà intervino en 2015 para tratar de restaurar en el poder al gobierno de Yemen, exiliado y reconocido internacionalmente.El alto el fuego que técnicamente terminó en 2022 se sigue respetando en gran medida. Arabia Saudà y los rebeldes han realizado algunos intercambios de prisioneros, y en septiembre de 2023 se invitó a una delegación hutà a unas conversaciones de paz de alto nivel en Riad, en el marco de una mayor distensión que el reino ha alcanzado con Irán. Aunque informaron de “resultados positivosâ€, todavÃa no hay una paz permanente.