2 de enero de 2025
Inversiones para 2025: optimismo en el mercado local y mucha cautela por el panorama internacional

La Bolsa argentina acumula tres años de grandes beneficios y Wall Street también viene de apreciables ganancias y cerca de máximos. Los analistas aconsejan prepararse para un año más selectivo que el anterior
En 2025 los inversores enfrentarán los desafíos que presenta mundo cambiante, con el regreso de Donald Trump al gobierno de los EEUU y un sendero de tasas de interés de la Reserva Federal en declive, pero en un umbral más alto del previsto. A la vez, Argentina plantea su propio juego y, por lo tanto, se aferra a sus propias expectativas: se espera un crecimiento del PBI del 5%, una tasa alta que no se daba desde el año 2011 -con la excepción del rebote económico post pandemia de 2021-.
Ignacio Murúa, asesor financiero de Quicktrade SBS, explicó que 2024 “fue un año en el cual fue difícil que las cosas no salgan bien, lo cual hizo nuestra tarea bastante más sencilla. Entendemos que para 2025 el panorama puede ser un poco diferente. En lo que respecta al mundo, entendiendo ‘mundo’ todo lo que está por afuera de Argentina, creemos que el mercado de acciones, por sobre todo el norteamericano, está un poco caro y ‘priceando’ (asumiendo en precios) una suba de ganancias corporativas por lo menos ambiciosa, que entendemos no justifica los riesgos a tomar a los precios actuales. Sumado a la incertidumbre que te genera la victoria de Trump, tanto en el frente comercial como en el frente fiscal, y a lo que fue una Reserva Federal bastante más conservadora en su última reunión, producto de su decisión de tasas y por sobre todo de su visión para 2025, el mercado se lastimó bastante”.
Para Murúa, “los bonos tienen espacio para seguir creciendo, si bien ya se deberían empezar a comportar más como bonos y no como activos de altísimo riesgo como venían haciendo hasta ahora. Con un target de riesgo país de entre 550 y 600 puntos, todavía vemos valor en el tramo largo de la curva soberana, es decir, GD35, GD41 y GD38, entendiendo que podrían subir entre un 5%, un 10% dependiendo de dónde se ubique el riesgo país para 2025″.
Walter Morales, CEO y estratega de Wise Capital, subrayó que en Argentina “el superávit fiscal más la liberación del cepo aseguran que los bonos argentinos van a continuar subiendo, ya que nada impide que el riesgo país vuelva a los 380 puntos básicos que se exhibieron durante el gobierno de (Mauricio) Macri. Esto equivale a subas en dólares por arriba de 25%, el que seguramente se va a producir durante de 2025. Pero las subas más altas las vamos a observar entre las acciones, especialmente las bancarias y las energéticas. En ambos casos, no descartamos subas por encima del 60 por ciento”.El analista y asesor Salvador Di Stefano afirmó que “el mercado internacional impone un desensillar hasta que aclare. Durante 2024 se ganó mucho dinero en el mercado, en la última parte del año -en la previa al blanqueo- los bonos argentinos valían en torno del 40% de paridad, mientras que en la actualidad valen cerca del 70% de paridad. En el mercado nadie se fundió por tomar ganancias. En lo que respecta a las empresas argentinas cotizantes en Bolsa, los bancos tienen una relación precio utilidad parecida a bancos internacionales, mientras que duplican esta ratio en comparación los bancos de Brasil. No estamos diciendo que hay que comprar bancos de Brasil, decimos: cuidado que estamos a buen precio. En el mundo energía hay muchas posibilidades de negocios, pero las subas fueron extraordinarias”.Jorge Fedio, analista técnico de Clave Bursátil, aseguró que “el motor para seguir apostando por la Bolsa argentina, por el S&P Merval, son las expectativas. La Bolsa compra y vende expectativas, como así también se nutre de alzas y bajas. Desde luego que es ‘especulación’, excelente término para arriesgar, lo que compro hoy barato como para potenciar mi ahorro invertido y venderlo luego con el tiempo más caro. Las alzas para poder venderlas y las bajas para poder comprarlas”.
Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, consideró que “hacia el 2025, las expectativas se concentran no sólo en continuar consolidando los avances fiscales y monetarios, así como la calma cambiaria, sino también en lograr un acuerdo con el FMI que aporte fondos frescos para la salida del cepo, extender el proceso de desinflación y seguir atrayendo inversiones privadas, en busca de que todo redunde en un fuerte repunte de la actividad”.
El equipo de Research de Adcap Grupo Financiero observó que “las Lecap siguen siendo un buen vehículo para operar el proceso de desinflación. En cuanto a los (bonos en pesos ajustados por) CER, ofrecen coberturas a rendimientos atractivos si se mantienen hasta el vencimiento, pero no recomendamos operar con rendimientos reales decrecientes ya que la política monetaria presiona al alza los rendimientos”
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