5 de agosto de 2025
Karina Milei y Mauricio Macri cerraron el acuerdo para que LLA y el PRO compitan juntos en CABA
Luego de arduas negociaciones, la secretaria General de presidencia y el fundador del espacio amarillo sellaron la alianza en el distrito porteño
A pesar de las crÃticas cruzadas, y de la virulencia entre ambos espacios durante la campaña local de las elecciones de mayo, el propio Macri se puso al frente de la negociación, y no la delegó (como hizo en territorio bonaerense con el diputado Cristian Ritondo) en Jorge Macri, enemistado con los hermanos Milei, y reticente a compartir la boleta en los comicios nacionales.
Resta aún ver la letra chica del acuerdo. Los lugares previstos por Karina Milei para el PRO, que garantizarÃan una banca según las especulaciones de ambos espacios, son para la Cámara baja. Para el senado, será todo violeta y serÃa encabezada por Patricia Bullrich, aunque un dirigente cercano al expresidente podrÃa ocupar un lugar como suplente.
MarÃa Eugenia Vidal, cuyo mandato como diputada nacional vence en diciembre de este año, también planteó sus crÃticas. Como jefa de campaña en mayo, las heridas aún siguen abiertas, y les anticipó a los primos que no se irá del partido, pero que no será candidata en este turno electoral en una alianza con LLA y que tampoco apoyará los vetos del presidente Javier Milei en Diputados.
El acercamiento entre el oficialismo y el PRO en la Ciudad no puede analizarse sólo en clave electoral: también responde a una necesidad estratégica del Gobierno nacional. En la Casa Rosada saben que la relación con el bloque del PRO en Diputados fue clave en los momentos más crÃticos del tratamiento de la Ley Bases y del paquete fiscal. Aunque los vÃnculos son oscilantes y existen diferencias internas, el oficialismo necesita preservar una base de apoyo sólida para avanzar con futuras reformas.Durante el fin de semana, Milei vetó las leyes de aumento a jubilados y emergencia en discapacidad y el Gobierno cree que tiene los votos para defenderlos en la Cámara de Diputados. En ese contexto, la contención del PRO —sus alas más dialoguistas— es vista como una garantÃa de gobernabilidad.
