19 de septiembre de 2025
El Gobierno nombró a la Virgen de Luján “Comandante Generala” de la Gendarmería Nacional
La medida, avalada por la Iglesia, eleva a la Virgen al grado más alto dentro de la estructura institucional de la fuerza de seguridad
En 1958, luego de una solicitud del entonces Vicario de las Fuerzas Armadas ante la Santa Sede y de conformidad con normas canónicas vigentes, la SecretarÃa de Estado del Vaticano admitió el pedido relacionado con el patronazgo de la SantÃsima Virgen sobre las Fuerzas Armadas y las distintas armas del paÃs. Desde entonces, la veneración a la Virgen de Luján adquirió un rol central, que se extiende hasta el presente.
En 1975, el arzobispo de la ciudad de Buenos Aires, por petición del Director Nacional de la fuerza, declaró a Nuestra Señora de Luján como Patrona de la GendarmerÃa Nacional. El texto consigna que, a partir de ese momento, la imagen de la Virgen se encuentra entronizada en todos los ámbitos de la fuerza, acompañado de una devoción generalizada tanto en el cuadro superior como en el subalterno, cimentando su dimensión simbólica y espiritual dentro de la estructura institucional.La decisión, además, cuenta con el aval de autoridades eclesiásticas. Tanto el entonces como el actual Obispo Castrense respaldaron la propuesta de conferir a la Virgen el rango de “Comandante Generalaâ€, equiparando asà la jerarquÃa de la Patrona de la GendarmerÃa al grado más alto que las Fuerzas Armadas han otorgado tradicionalmente a sus Santos Patronos dentro de la categorÃa de Personal Superior.La norma establece, en su primer artÃculo, el reconocimiento formal de la SantÃsima Virgen MarÃa, bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, como Comandante Generala de la GendarmerÃa Nacional Argentina. El segundo artÃculo instruye al Jefe de la GendarmerÃa Nacional Argentina a adoptar las acciones necesarias para la entronización y disposición de los honores militares correspondientes. Finalmente, el texto dispone la comunicación y publicación de la medida a través de la Dirección Nacional del Registro Oficial.El 9 de abril de 1982, solo una semana después del desembarco argentino en las Islas Malvinas, partió desde el continente una escultura de 38 centÃmetros de la Virgen de Luján, hecha de arcilla cocida, que acompañó a los soldados durante la guerra. Luego de 37 años en el exterior, A su llegada, la esperaban militares, fuerzas de seguridad y veteranos de Malvinas. El obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, la trasladó escoltado por excombatientes y una bandera argentina con la leyenda “Islas Malvinas, patria y soberanÃaâ€. Olivera, promotor principal de la repatriación, señaló en conferencia que el retorno de la Virgen representa un mensaje de fraternidad.
