23 de noviembre de 2025
La megaestafa de los 0KM: el monto final del daño y el drama de los empleados de la concesionaria
La Justicia realizó un cálculo del dinero perdido por las víctimas del Grupo Central, con sus líderes hoy procesados y bajo prisión domiciliaria
La acusación es sencilla: ofrecer camionetas Citröen y Chery que costaban entre $16 y $25 millones para nunca entregarlas. Grupo Central aceptaba efectivo y vehÃculos usados como parte de pago. Los usados eran revendidos. Los damnificados reclamaban. AsÃ, comenzaba la bicicleta. Luego, llegaba Tribunales.
Pallone -una histórica del negocio de los autos, ex empleada de firmas de renombre- declaró en el expediente de Provitola. En rigor, es el segundo en su contra, ya que las denuncias también iniciaron una causa en el Juzgado Federal N°4 de Ariel Lijo. AllÃ, dijo que, básicamente, todo se trata de un gran negocio que le salió mal.“Soy inocente de lo que me están acusando. Hay una serie de motivos que llevaron a esta confusión, a esta desprolijidad o errores, que no los quiero ahondar en este momento que lo podemos hacer con un escrito, pero los comento de manera sintética, vienen a raÃz de la pandemia, el incumplimiento de nuestro proveedores Chery SOCMA Argentina y Sidequip, que es del grupo SOCMA, a quien le hicimos un reclamo tanto a nivel penal como civilâ€, aseveró. Irónicamente, según marcaron los jueces de la Sala VII, el grueso de las acusaciones se ubican después de la declaración del final de la pandemia en 2023. Por otra parte, Citröen Argentina negó cualquier vÃnculo comercial con el Grupo Central. Chery SOCMA intimó judicialmente a Pallone y su estructura a que dejen de usar su marca. “Yo no me quedé con el dinero de nadie, sino que está en la operatoria comercial y dentro de la inversión de la empresa, de los gastos, de alquileres, de sueldo y el leasing de Figueroa Alcorta“, donde Grupo Central tenÃa uno de sus locales, â€que se venÃa pagando desde hacÃa más de cinco años y que se fue invirtiendo más de un millón de dólares, el cual hoy se perdióâ€.Las historias de las megaestafas suelen perderse en sus lÃderes. Rara vez el foco es quien recibe al estafado. El financista En el caso de Grupo Central, la jueza Provitola apuntó a los administrativos y a quienes atendÃan a los clientes en las concesionarias de Pallone y su familia. Los citó a declaración indagatoria.“En efecto, ingresé a trabajar en la concesionaria el dÃa 17 de septiembre de 2024, tras enviar mi currÃculum a través de una plataforma de búsqueda laboral, y no llegué a cumplir allà tres meses de trabajoâ€. comenzó.
“Desde el primer momento, mi contratación fue para desempeñar tareas como administrativa en torno a la entrega de vehÃculos. En la entrevista de ingreso se me explicó que mi función consistirÃa en atención al clienteâ€.“Lo cierto es que, en mis primeros dÃas de trabajo, llegaron algunas quejas de clientes; con el correr de las semanas noté que los reclamos se incrementaban. Aun asÃ, toda la información que podÃamos aportar los empleados administrativos a los clientes era la que nos proporcionaban la señora Gladys Pallone y el señor Alejandro Facchinetti, quienes nos indicaban que se trataba de simples demoras, debidas a problemas de fábrica o de importación. Eso era lo que nos transmitÃan ellos y es lo mismo que comunicábamos a los clientes. Nunca nos fue proporcionada una información diferente >Luego, todo explotó:“A comienzos de diciembre, la situación se volvió insostenible. Empezaron a llegar numerosos clientes enojados, reclamando por la entrega de vehÃculos y exigiendo respuestas que no podÃamos dar. La tensión creció rápidamente. El último dÃa debió intervenir la PolicÃa para permitirnos salir, ya que los clientes bloqueaban las puertas. Algunas compañeras se descompensaron por la situación. El clima era de suma violencia y nerviosismo >“Poco después, vi en los medios los escraches y denuncias públicas. Yo misma no habÃa cobrado el sueldo de noviembre ni los dÃas trabajados en diciembre. Tampoco nos pagaron los viáticos ni las horas extras prometidas. Incluso tuve que costear mi uniformeâ€.
