10 de diciembre de 2025
¿Autos y motos más caros en CABA?: la Legislatura porteña aprobó un nuevo impuesto, pero aseguran que fue un error y no se aplicará
A partir de 2026 se votó una modificación impositiva sobre los Ingresos Brutos que podría aumentar el precio de los vehículos en hasta un 8 por ciento. Qué dicen las partes
El enojo fue claro y evidente. Tanto que muy rápido, cerca de Macri, aseguraron que ya hay acuerdo legislativo de los bloques para votar una norma rectificatoria en marzo, cuando vuelvan las sesiones ordinarias en la Ciudad. Hasta ese momento, le aseguraron a Infobae, una resolución de la AGIP, impedirá que el aumento se aplique.
Hasta el 31 de diciembre de 2025, los concesionarios abonarán el impuesto sobre los ingresos brutos únicamente sobre la diferencia entre el valor de venta al público y el precio facturado por la terminal automotriz. La alÃcuota vigente para ese margen asciende al 10%, un porcentaje que el sector ya considera elevado.
“Una modificación de este tipo deberÃa haber sido acompañada por una reducción de la alÃcuota del impuesto, ya que ahora se aplicará sobre el total facturado al cliente y no solo sobre el margenâ€, señaló el tributarista Sebastián DomÃnguez, antes de que se supiera del erros.
Para 2026, el artÃculo 19 de la Ley Impositiva aprobada por la Legislatura, aún pendiente de publicación en el BoletÃn Oficial, mantiene la misma alÃcuota del 10% para estas mismas actividades.
Como ejemplo, la venta de un auto de $50.000.000 más IVA, facturado por la terminal al concesionario con un margen del 15%, mostraba el impacto de las modificaciones: el impuesto sobre los ingresos brutos se multiplicaba por 7,67, pasando de $750.000 a $5.750.000.
“Lo cierto es que el concesionario no podrá absorber ese incremento. Además, el aumento de precios también estará afectado por otros tributos como el IVA y el impuesto ‘al cheque’, entre otrosâ€, remarcó el especialista.En este marco, DomÃnguez opinó que la modificación al artÃculo 233 del Código Fiscal implicarÃa un aumento desproporcionado de la carga tributaria sobre los concesionarios, trasladando el impuesto desde el margen de ganancia hacia el precio total de venta, sin una baja en la alÃcuota del 10%, que resultarÃa claramente excesiva.“La verdadera solución de fondo requiere un debate serio sobre la continuidad del impuesto sobre los ingresos brutos, un tributo que distorsiona la economÃa, encarece productos, y afecta la competitividad, especialmente en sectores como el automotor, que ya enfrentan múltiples cargas fiscales acumulativasâ€, cerró el tributarista.
