1 de enero de 2026
La ciudad más poblada del mundo se está hundiendo y pone en riesgo a sus 42 millones de habitantes
Los desafíos sociales, la presión urbana y una crisis ambiental perfilan un escenario crítico para la mayor urbe de Indonesia
La magnitud demográfica de Yakarta es tan notable que, según la ONU, su población supera a la suma de los PaÃses Bajos, Bélgica y Portugal, deja atrás a Canadá y Australia, y se acerca a la cifra total de Argentina. Este liderazgo mundial, por encima de Tokio, es resultado del crecimiento real y de cambios en la metodologÃa estadÃstica aplicada recientemente en el informe de la ONU. Asimismo, la ciudad reúne más habitantes que 23 de los 27 paÃses de la Unión Europea, condensando una de las mayores densidades urbanas del planeta.
El hundimiento de Yakarta se debe a un conjunto de causas ambientales y humanas. Según datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, citados por Wire, la extracción excesiva de agua subterránea, el peso de la infraestructura urbana y la subsidencia natural de los sedimentos han originado tasas de descenso del suelo que en muchas zonas rebasan varios decÃmetros anualmente. Este proceso afecta especialmente al norte de la ciudad, donde varias áreas ya se encuentran bajo el nivel del mar.
Como urbe costera, la capital sufre de inundaciones cada vez más frecuentes, exacerbadas por el ascenso del nivel del mar debido al cambio climático y a lluvias extremas. La combinación de fenómenos meteorológicos y la elevación del mar generan episodios recurrentes que amenazan tanto las infraestructuras como la calidad de vida de sus habitantes, transformando los eventos extremos en una preocupación estructural.
Para enfrentar sus desafÃos, las autoridades nacionales y locales han implementado diversas estrategias. Se está desarrollando el “Muro Marino Giganteâ€, un sistema de defensas costeras diseñado para proteger la ciudad de las mareas y las incursiones del mar, acompañado por un programa de restauración y normalización de los rÃos urbanos para optimizar el drenaje.
La medida de mayor alcance es el traslado parcial de la administración central a la nueva capital, Nusantara, en la isla de Borneo. Esta mudanza se presenta como una estrategia de redistribución territorial para disminuir la presión sobre Yakarta, aunque enfrenta dificultades administrativas y no resolverá de inmediato la alta densidad económica de la ciudad principal.
