1 de enero de 2026
Las importaciones superaron los USD 70.000 millones en 2025 y las compras “puerta a puerta” crecieron casi 300 por ciento

El salto en el comercio digital y en las compras externas impulsó una nueva dinámica de consumo y planteó desafíos a la industria local y al sector automotriz
El año estuvo marcado por una transformación en la estructura de las compras al exterior, con una mayor presencia de bienes finales, en particular de consumo. A la vez, los bienes intermedios crecieron 6,2% interanual, las piezas y accesorios para bienes de capital subieron 17,4%, mientras que las compras externas de vehículos se incrementaron 109%, los bienes de consumo avanzaron 58,3% y los bienes de capital, 55,6%. Así, los bienes finales llegaron a representar cerca del 15% del total importado, su participación más alta desde inicios de siglo y apenas dos puntos porcentuales por debajo del promedio de los 90.
El fenómeno del comercio electrónico transfronterizo, impulsado por plataformas como Shein y Temu, se consolidó en 2025 como un motor del nuevo patrón importador. El canal courier o “puerta a puerta” fue el de mayor dinamismo, habilitando un acceso ampliado a la oferta internacional con variedad y precios competitivos.
El impacto sectorial de este fenómeno fue especialmente notorio en rubros de indumentaria, calzado, electrónicos livianos y artículos para el hogar, donde el courier generó mayor competencia externa y planteó retos regulatorios, fiscales y productivos. Para los consumidores, el beneficio directo se tradujo en mayor variedad y precios más bajos.
El sector automotriz resultó otro foco del auge importador en 2025. Hasta noviembre, la cantidad de vehículos importados creció 120%, llegando a máximos desde 2018, aunque aún se sitúa 30% por debajo de ese pico, de acuerdo a los datos recogidos por la consultora. Desde septiembre, el ingreso de unidades híbridas y eléctricas bajo arancel cero impulsó el mercado. Brasil continuó siendo el principal proveedor, con el 76% del total, pero perdió participación ante el crecimiento de China y México. Como resultado, se incrementó en 22% la cantidad de modelos disponibles, evidenciando una oferta más diversificada para el consumidor argentino. Sin embargo, esta expansión se dio en contraste con una industria nacional de elevada capacidad ociosa: las importaciones crecieron 36,2% interanual a octubre, pero la producción local solo avanzó 3,1%, situándose todavía por debajo de los niveles de 2023. Para 2025, se proyecta que la relación importaciones/PBI alcance o supere el nivel de 2018 (16,3%), reabriendo el debate sobre la sostenibilidad del proceso.“En conclusión, el nivel actual de importaciones no es preocupante aún en términos regionales ni históricos, y responde mayormente a un proceso de normalización tras años de restricciones comerciales. Hacia adelante, el desafío pasa por alinear las importaciones con una expansión sostenida de las exportaciones y monitorear la composición de la canasta, de modo que el mayor comercio se traduzca en más productividad, competitividad y capacidad de generación de divisas, y no en un desplazamiento persistente de la producción local”, cerró Izquierdo.
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