31 de enero de 2026
Cuáles son las 4 condiciones para que se multipliquen las inversiones, las exportaciones y el empleo minero
En 2025 el sector exportó por más de USD 6.000 millones, suma que según un flamante estudio hacia 2035 podría triplicarse en un “escenario base” y más que cuadruplicarse en uno favorable. RIGI y cobre. Provincias mejor perfiladas y comparación con países mineros
Incluso el El estudio de Invecq destaca algunas cifras básicas de la minerÃa argentina, como que en 2025 se superaron los USD 6.000 millones de exportación, el nivel más alto de la historia y 70% por encima de los valores alcanzados en 2015.
Aun asÃ, la minerÃa sigue representando menos del 1% del PBI argentino “a pesar de que el paÃs concentra una porción relevante de los recursos minerales globales. De hecho, precisa el estudio, Argentina cuenta con 310 proyectos mineros metalÃferos, pero solo 26 están en producción. Y si se consideran los cuatro minerales principales -litio, cobre, oro y plata-, solo el 11% de los proyectos está en fases avanzadas, “lo que evidencia una amplia brecha entre el potencial geológico y su desarrollo efectivoâ€.En cuanto a inversiones, Invecq destaca que el Régimen de Incentivo a las Prospectivamente, la SecretarÃa de MinerÃa estimó que los gastos de capital estimados para cumplir las proyecciones de exportaciones superan los USD 32.000 M en el perÃodo 2025-2033. Poco más de USD 22.000 millones corresponden al cobre, USD 9.000 millones al litio, 940 millones al oro y 540 millones a la plata
El estudio resalta también el “significativo†impacto provincial de los proyectos mineros, con provincias como Santa Curz y San Juan, que en 2025 concentraron cerca del 70% de las exportaciones mineras argentinas y el inmenso potencial y “salto pendiente†del cobre.Se trata de dos paÃses en que las exportaciones mineras representan entre 17% y 18% del PBI, contra menos del 1% en el caso argentino. Para Invecq, en un escenario de mayor previsibilidad regulatoria y reglas de largo plazo, las exportaciones mineras argentinas podrÃan más que duplicarse hacia 2030, superando los USD 15.000 millones anuales, acercarse a los 18.000/19.000 millones de dólares hacia 2035 e incluso rozar los USD 25.000 millones en un “escenario favorableâ€.
Entre empleos directos e indirectos, calculó el estudio, la minerÃa ya genera más de 120.000 puestos de trabajo, con niveles de informalidad “prácticamente inexistentes†y salarios casi cuatro veces superiores al promedio del empleo privado formal. Sin embargo, destaca, la expansión del empleo asociada al cobre está “virtualmente congelada, debido a que los proyectos de mayor escala no pueden avanzar bajo el marco legal actualâ€. Por otra parte, las regiones donde se desarrollarÃan estos proyectos -la Cordillera, la Puna y la Meseta Patagónica- “son de baja densidad poblacional y escasas alternativas económicas†por lo que allà la minerÃa no compite con otras actividades, sino que –por el contrario- permite generar proveedores locales, infraestructura, capacitación técnica y arraigo territorial.El estudio de Invecq lista cuatro factores que reduzcan la incertidumbre, viabilicen las inversiones en gran escala y permitan concretar todo o buena parte de ese potencial, a saber: Si bien el informe es auspicioso sobre las posibilidades económicas y sociales que brinda la actividad minera, también advierte sobre el ritmo lento de sus procesos. De los más de 310 proyectos metalÃferos existentes en el paÃs, los más avanzados (esto es, en estado prefactibilidad, factibilidad, construcción o producción) son 48, de los cuales más de la mitad ya está en producción. Invecq hizo foco en cuatro minerales: oro, plata, litio y cobre, que suman 228 proyectos. De ellos, hay 24 en producción, 5 en construcción, 9 en factibilidad y candidatos a construcción y 6 en prefactibilidad.
El estudio resalta que la gran mayorÃa de las zonas donde hay depósitos minerales metálicos y se desarrolló o puede desarrollar la minera son áreas de poca población, lejanas a grandes centros urbanos y, en la mayorÃa de los casos, de poca diversidad productiva. E identifica 3 regiones claras:
Más diversificado es el origen de sus inversiones, que actualmente proviene de 17 paÃses, aunque la mayor parte del capital se concentra en un grupo reducido que encabezan Canadá, China, Australia y Estados Unidos. La inversión en exploración creció en los años recientes, hasta llegar a USD 500 millones en 2024, concentrada en cobre (41%), seguido de Oro (27%) y Litio (26 por ciento).La tasa de informalidad es muy baja (1,3%, contra 42% en el conjunto de la economÃa) y el salario minero metalÃfero es 3,7 veces (esto es, 270% más alto) que el salario promedio de los asalariados privados registrados y 1,8 veces (esto es, 80% más alto) que en la minerÃa de roca, más localizada en provincias como Córdoba y Buenos Aires. “En términos de evolución, mientras el salario promedio del empleo privado registrado permanece prácticamente estancado desde hace varios años, los salarios mineros exhiben una tendencia crecienteâ€, dice un pasaje del estudio.
La cadena de valor minera no se limita a la extracción, pues también impacta la construcción y varios sectores industriales. El estudio precisa que el Registro Federal de Proveedores Mineros lista 1.947 empresas y refleja que los proyectos demandan servicios de casi 30 rubros distintos. “La cadena minera tiene eslabones de 3.410 empresas industriales concentradas en 9 subcapÃtulos que explican el 64% de los productos vendidos a la minerÃa. Entre esos, concentran la mayor parte de la oferta la venta de Reactores, Calderas y Aparatos Mecánicos y Material Eléctrico, seguido por productos quÃmicos y plásticoâ€, especifica otro.
La conjunción de generación de crecimiento, empleo, infraestructura y aumento de la recaudación fiscal (regalÃas, ingresos brutos, tributos sobre el consumo y los salarios) en las provincias, subraya también el estudio, también muestra que la minerÃa puede generar progreso o desarrollo, un concepto más amplio que el aumento temporal o permanente del PBI. Asi sucedió en otros paÃses, como Canadá y Australia “que se han convertido en desarrollados en parte por el aporte de la minerÃaâ€. Y observa: “Argentina quedó notablemente rezagada en el desarrollo de sus exportaciones mineras.
Mientras Chile, Perú y Australia tienen exportaciones mineras que representan entre 10% y 18% del PBI—, en Argentina representan menos del 1% del producto. Si bien hoy, los esfuerzos de exploración están concentrados en el cobre, Argentina quedó prácticamente fuera del mapa en su producción en los últimos años. Mientras Chile y Perú consolidaron un sendero de crecimiento sostenido, en Argentina las ventas externas de cobre se desplomaron a niveles casi nulos tras el cierre de Bajo La Alumbrera en 2018â€.Las lecciones al respecto son claras, concluye Invecq: el desarrollo de la minerÃa y de las empresas mineras lleva mucho tiempo, pero genera resultados.
De los más de 310 proyectos metalÃferos existentes en el paÃs, los más avanzados (esto es, en estado prefactibilidad, factibilidad, construcción o producción) son 48, de los cuales más de la mitad ya está en producción. Invecq hizo foco en cuatro minerales: oro, plata, litio y cobre, que suman 228 proyectos. De ellos, hay 24 en producción, 5 en construcción, 9 en factibilidad y candidatos a construcción y 6 en prefactibilidad.
El estudio resalta que la gran mayorÃa de las zonas donde hay depósitos minerales metálicos y se desarrolló o puede desarrollar la minera son áreas de poca población, lejanas a grandes centros urbanos y, en la mayorÃa de los casos, de poca diversidad productiva. E identifica 3 regiones claras:
- Más diversificado es el origen de sus inversiones, que actualmente proviene de 17 paÃses, aunque la mayor parte del capital se concentra en un grupo reducido que encabezan Canadá, China, Australia y Estados Unidos. La inversión en exploración creció en los años recientes, hasta llegar a USD 500 millones en 2024, concentrada en cobre (41%), seguido de Oro (27%) y Litio (26 por ciento).
La tasa de informalidad es muy baja (1,3%, contra 42% en el conjunto de la economÃa) y el salario minero metalÃfero es 3,7 veces (esto es, 270% más alto) que el salario promedio de los asalariados privados registrados y 1,8 veces (esto es, 80% más alto) que en la minerÃa de roca, más localizada en provincias como Córdoba y Buenos Aires. “En términos de evolución, mientras el salario promedio del empleo privado registrado permanece prácticamente estancado desde hace varios años, los salarios mineros exhiben una tendencia crecienteâ€, dice un pasaje del estudio.
La cadena de valor minera no se limita a la extracción, pues también impacta la construcción y varios sectores industriales. El estudio precisa que el Registro Federal de Proveedores Mineros lista 1.947 empresas y refleja que los proyectos demandan servicios de casi 30 rubros distintos.“La cadena minera tiene eslabones de 3.410 empresas industriales concentradas en 9 subcapÃtulos que explican el 64% de los productos vendidos a la minerÃa. Entre esos, concentran la mayor parte de la oferta la venta de Reactores, Calderas y Aparatos Mecánicos y Material Eléctrico, seguido por productos quÃmicos y plásticoâ€, especifica otro.
La conjunción de generación de crecimiento, empleo, infraestructura y aumento de la recaudación fiscal (regalÃas, ingresos brutos, tributos sobre el consumo y los salarios) en las provincias, subraya también el estudio, también muestra que la minerÃa puede generar progreso o desarrollo, un concepto más amplio que el aumento temporal o permanente del PBI. Asi sucedió en otros paÃses, como Canadá y Australia “que se han convertido en desarrollados en parte por el aporte de la minerÃaâ€.Y observa: “Argentina quedó notablemente rezagada en el desarrollo de sus exportaciones mineras.
Mientras Chile, Perú y Australia tienen exportaciones mineras que representan entre 10% y 18% del PBI—, en Argentina representan menos del 1% del producto. Si bien hoy, los esfuerzos de exploración están concentrados en el cobre, Argentina quedó prácticamente fuera del mapa en su producción en los últimos años. Mientras Chile y Perú consolidaron un sendero de crecimiento sostenido, en Argentina las ventas externas de cobre se desplomaron a niveles casi nulos tras el cierre de Bajo La Alumbrera en 2018â€.Las lecciones al respecto son claras, concluye Invecq: el desarrollo de la minerÃa y de las empresas mineras lleva mucho tiempo, pero genera resultados.
