12 de febrero de 2026
El uso problemático de pantallas representa un riesgo mayor que el tiempo total de exposición, según expertos
Una nueva investigación, esta vez con más de 8.000 adolescentes, halló que el uso problemático de celulares, redes sociales y videojuegos aumentan los problemas de salud mental en jóvenes de 11 y 12 años
Anteriormente, unPor su parte, Adam Mosseri, director de Instagram, rechazó de manera enfática la idea de que las personas puedan ser “clÃnicamente adictas†a plataformas como Instagram.
“Es importante diferenciar entre la adicción clÃnica y el consumo problemáticoâ€, sostuvo, en el marco de un juicio que se desarrolla en Los Angeles sobre la responsabilidad de las redes sociales en el impacto en la salud mental de los jóvenes.Entre los principales hallazgos, la nueva investigación identificó que tanto el uso problemático del teléfono móvil como de las redes sociales se vinculó prospectivamente con mayores puntajes en sÃntomas depresivos, trastornos somáticos, problemas de atención y déficit, comportamientos oposicionales desafiantes y de conducta, además de mayor prevalencia de comportamientos suicidas, alteraciones del sueño e inicio en el consumo de sustancias.
“El uso problemático ocurre cuando los niños no pueden controlar su tiempo en lÃnea, incluso cuando lo intentan, y esto comienza a provocar estrés, conflictos o dificultades en la escuela o el hogarâ€, explicó Nagata.
El informe del equipo responde a vacÃos de evidencia señalados por la Dirección General de Salud Pública de Estados Unidos en su informe sobre redes sociales y salud mental juvenil de 2023.
Al utilizar un diseño prospectivo y centrarse en la preadolescencia, el estudio proporciona datos que refuerzan la urgencia de desarrollar intervenciones especÃficas para esta franja de edad, etapa en la que suelen manifestarse por primera vez muchas vulnerabilidades psicológicas.“No todo el tiempo frente a la pantalla es perjudicial. El verdadero riesgo aparece cuando el uso se torna adictivo o problemático, cuando los chicos no logran parar, se sienten estresados si no acceden, o esto empieza a afectar el sueño, el estado de ánimo o las actividades cotidianasâ€, señaló Nagata.Según los datos del estudio, en Estados Unidos el 49,5 % de los adolescentes han experimentado alguna enfermedad mental. El estudio recalca la importancia de adoptar medidas desde fases tempranas de la adolescencia, dado el rápido aumento del uso de pantallas y la emergencia simultánea de trastornos mentales, dificultades para dormir y primeros consumos de sustancias.
