21 de octubre de 2024
Cómo beber café podría reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer, según un estudio
Durante años, la cafeína fue vista como un riesgo. Sin embargo, investigaciones recientes la presentan como una posible aliada contra el deterioro cognitivo leve y la demencia. Los detalles
Los investigadores franceses analizaron 263 participantes mayores de 70 años, a los que se les realizó una evaluación clÃnica inicial y una encuesta detallada sobre el consumo de alimentos y bebidas como café, chocolate, té y refrescos para evaluar la cantidad de cafeÃna que absorbÃan sus cuerpos cada dÃa. Los voluntarios también se sometieron a resonancias magnéticas y proporcionaron muestras de sangre y lÃquido cefalorraquÃdeo (LCR).
Aquellos que consumÃan poco más de 200 miligramos de cafeÃna por dÃa fueron agrupados en una muestra de cafeÃna “bajaâ€, y aquellos que bebÃan más eran considerados mayores consumidores de esta sustancia. La diferencia equivale a una lata de bebida energética o una taza o dos de café al dÃa, frente a un mayor número de estas.De hecho, aquellos en el grupo de bajo consumo de cafeÃna tenÃan casi 2,5 veces más probabilidades de tener un diagnóstico de deterioro cognitivo leve o Alzheimer.
Un análisis más detallado de las proteÃnas en el lÃquido cefalorraquÃdeo de los participantes reveló diferencias significativas en las proporciones y concentraciones de formas especÃficas de proteÃnas beta-amiloide. Los que bebieron menos cafeÃna tendieron a tener concentraciones más bajas de una forma soluble llamada Aβ42, con otra forma llamada Aβ40.En conjunto, estos niveles especÃficos de proteÃna en el LCR, entre aquellos que consumieron menos cafeÃna, significan una mayor agregación de proteÃnas beta-amiloide en el cerebro, que es un sello biológico de la neurodegeneración responsable de los sÃntomas del Alzheimer.
Curiosamente, la cantidad de cafeÃna consumida no pareció afectar los niveles de proteÃna tau, que se acumulan en el tejido cerebral a medida que empeoran los sÃntomas del Alzheimer.Esta última investigación se basa simplemente en una instantánea de los hábitos de consumo de cafeÃna de cientos de personas mayores, por lo que se evidencia poco sobre cómo un café por la mañana, durante la juventud o la mediana edad, podrÃa afectar la aparición de demencia más adelante.
De acuerdo a los expertos, es importante tener en cuenta cuándo y cómo se consume la cafeÃna. Beberla a última hora del dÃa podrÃa afectar al sueño, por ejemplo, situación que podrÃa impactar en al funcionamiento neurológico a largo plazo. Depender en exceso del chocolate y las bebidas energéticas conlleva una carga añadida de azúcar, lo que también pone en riesgo la salud cognitiva.