22 de diciembre de 2024
“Mi papá perdió la pierna, pero la cambió por su vida”: el recuerdo de los sobrevivientes a un año de temporal de Bahía Blanca
El 16 de diciembre de 2023, una tormenta y vientos de hasta 140 kilómetros por hora provocaron la muerte de 13 personas en el Club Bahiense del Norte. Cómo siguió la vida después de la catástrofe: heridas que no cierran y una causa con un solo imputado
A Sebastián Mazza la tormenta lo sorprendió arriba del auto. “Yo debÃa estar sentado en la tribuna del Bahiense con mi mujer, Juliana, porque esa noche patinaba nuestra hija menor, Martina. Ese dÃa las llevé hasta el club y me fui a buscar a otro de mis hijos a un partido de básquet. En el trayecto de vuelta el clima se volvió un infierno. Mucho viento. Mucha agua. Era imposible avanzarâ€, explica a este medio el abogado de 48 años. “En un momento, mi hijo agarró mi celular, pegó un grito y se puso a llorar. ‘¿Qué te pasa?’, le dije. ‘Se cayó el techo de Bahiense del Norte y hay muertos’, me contestó. Ahà pegué un volantazo, manejé unas doce cuadras a contramano y dejé el auto tirado en una esquina, a tres cuadras del clubâ€, recuerda.
“Entré por la parte de atrás. Estaba oscuro y habÃa mucho polvo en el aire. Vi cuerpos tirados, personas sepultadas bajo los escombros a las que solo se les veÃan las caras. Era como una pelÃcula de terrorâ€, dice Mazza quien, a los pocos minutos, fue obligado a abandonar el lugar sin saber dónde estaba Juliana.
Para los sobrevivientes, lo que vino después del temporal fue aún más devastador. “Pasé cerca de ocho horas recorriendo hospitales y comisarÃas para saber dónde estaba mi esposa. Por la descripción que le di a una joven policÃa me dijo que creÃa mi mujer estaba entre las personas fallecidas, aunque no me podÃa confirmar la identidad. Un rato después me entregó la alianza de Juliana. Pensé que se me caÃa el mundo. No pude ni siquiera gritar. Me quedé mudo. Lo más triste es que tenÃa que volver a casa y darles la noticia a mis tres hijos (NdR: Santiago, Francisco y Martina. Hoy tienen 18, 16 y 11 años). No sabÃa cómoâ€, dice Sebastián y se quiebra.A partir de ese momento comenzó un segundo capÃtulo para MartÃn: la recuperación. “Pasé un mes internado. Los partes médicos eran muy desalentadores por la cantidad de sangre que habÃa perdido. SufrÃa mucho el dolor del miembro fantasma (NdR: afección que se da en el 80-100% de los amputados): me hacÃa retorcer en la cama. No se comparaba ni con el dolor de la otra pierna fracturada, ni con el dolor de espalda. Tiempo después volvieron a operarme porque se me infectó la pierna. Siempre estuve bajo tratamiento con la kinesióloga y, hace dos meses, adquirà una prótesisâ€, cuenta el hombre.
Reconstruirse, admite, no viene siendo una tarea fácil: “Cada vez que me voy a bañar y veo que me falta una pierna, me derrumbo. MuchÃsimas noches lloré mucho. Yo solÃa practicar mountain bike y, los fines de semana, capaz que me iba a pedalear cinco o seis horas. Desde que me pasó esto no pude tocar más la bici. Igual le pongo garra. Si veo fotos de cómo estaba en el hospital hace un año, hoy estoy mucho mejorâ€.En el caso de Sebastián, el abogado asegura que, por momentos, le cuesta aceptar lo que le sucedió. “Pasaron doce meses y todavÃa no puedo hacerme la idea de que murió mi esposaâ€, dice Mazza. “Mis hijos están en tratamiento psicológico. Y yo, que jamás habÃa pisado un psicólogo, en el mes de mayo colapsé mentalmente y tuve que buscar ayuda. Esto me arrasóâ€, cuenta el hombre que, dos meses antes del temporal, habÃa perdido a su madre por un cáncer de páncreas.Conservar su trabajo fue otra de las cuestiones que más le costó a Sebastián. “Yo siempre fui una persona de muchÃsima memoria. Cursé Derecho libre en universidad de La Plata, con lo cual tengo una capacidad de estudio y tabajo, pero sentÃa que mi cabeza no funcionaba y tuve miedo de no poder volver a ejercer. Cuando empecé a ponerme un poquito mejor, me adentré en el expediente. Ahà me puse más frÃo y racional y me di cuenta de que, oficialmente, el temporal solo mató a los que estaban en el Club Bahiense del Norteâ€, dice Mazza quien, en marzo pasado, se involucró en la causa judicial como particular damnificado e incluso representa a otros familiares de fallecidos.
El temporal se desató alrededor de las 19.00 del sábado 16 de diciembre de 2023 y tuvo su pico máximo entre las 20.00 y las 21.00. Las vÃctimas mortales del derrumbe fueron los matrimonios de Federico Luis Dúo (44) y MarÃa Laura RodrÃguez (42) y de Luis Pérez y Juana Graciela Danszyt (67). También fallecieron Ariel Baldi (45) y su pequeño hijo Benicio (5); Adriana MarÃa Contento (63); Juliana Barquero (51); Norma Gladys Nieto (61); Diego Carrasco; Braian Ortega (27); Rosa Figueroa (66) y Diego Cassati (45).“El muro es muy extenso, con más de 30 metros de largo, y en el tramo que va de 7 a 11 metros de altura no tenÃa encadenados. Esa fue la parte que cayó. Por las pericias y los testimonios, sabemos que el muro presentó un efecto bandera. Además, el mortero estaba en malas condiciones, y la pared tenÃa numerosos defectos constructivosâ€, señaló el fiscal.
La fiscalÃa desestimó la culpabilidad de los miembros de la Comisión Directiva del club y de los funcionarios municipales por la falta de habilitación municipal del Bahiense, debido a que los trámites de habilitación se iniciaron en abril de 2016, pero de la prueba recabada se desprende que el municipio “no controla la calidad y los cálculos de ingenierÃa de la estructura de lo construido, sino que la responsabilidad recae sobre el profesional que firma los planos y se hace responsable de las condiciones de seguridad del inmuebleâ€. A raÃz de eso, se recaratuló el caso y se citó al ingeniero para declarar el 28 de febrero.
Aguilar consideró que existen elementos suficientes para sospechar que Ascolani es “autor penalmente responsable de la comisión de los delitos de ‘estrago culposo agravado por la muerte’, y por la puesta en peligro de muerte, en concurso ideal con lesiones leves culposas y lesiones graves culposas, agravadas por la pluralidad de vÃctimas, en concurso ideal de delitosâ€.El pasado 16 de diciembre, en el marco del primer aniversario del temporal, los familiares y amigos de las vÃctimas se congregaron en la Plaza Rivadavia de BahÃa Blanca para recordarlas en un emotivo acto que contó con la presencia de vecinos, funcionarios municipales entre ellos, el intendente Federico Susbielles.
MartÃn RamÃrez y su familia estuvieron en la plaza y lloraron junto a las fotos de su suegra y su cuñado. “Mi mujer y sus dos hermanas estaban destruidas. Mi suegra era una de las mejores personas que yo conocà en el mundo y se fue asÃ, de repente. TodavÃa nos cuesta un montónâ€, dice a Infobae.
“Hay varias cosas que quedaron en claro después del temporal. Primero, que uno puede prepararse, tener experiencia de gestión o saber cuáles son las modalidades de un comité de crisis, pero la realidad es que el temple o la forma de dirigir una catástrofe de estas caracterÃsticas tienen que ver con la manera en que una persona se posiciona en ese momento. Nosotros enseguida nos pusimos a trabajar y a articular acciones. La ciudadanÃa se movilizó de inmediato y el dÃa posterior al tornado tenÃamos en la calle cientos de bomberos, todas las fuerzas municipales y unos 5 mil voluntarios. Eso fue clave en esta historia: las primeras acciones fueron de los bahienses. En esas primeras 48 horas la ciudad ya estaba al frente del problemaâ€, dijo el intendente a este medio.“El objetivo es plantar 28 mil ejemplares en un plazo de 24 meses y 200 mil en 20 años. Al dÃa de hoy ya se plantaron 12 mil ejemplares y se intervino en más de 30 espacios públicos; 80 instituciones educativas; 100 asociaciones y en 2500 terrenos de vecinoâ€, destacó Susbielles.