1 de enero de 2026
El oro se disparó 65% en 2025 y cerró así su mejor desempeño en 46 años

Bancos centrales y fondos cotizados impulsaron la demanda de metales, mientras la incertidumbre global y la debilidad del dólar potenciaron la búsqueda de activos alternativos
La demanda de oro se vio impulsada por múltiples factores. Entre ellos, la adopción de una política monetaria más flexible por parte de la Reserva Federal estadounidense, con recortes de tasas de interés y expectativas de nuevas medidas de estímulo. Además, la depreciación del dólar frente a otras monedas globales contribuyó a que los inversores buscaran alternativas para resguardar valor. Según el análisis de Nicolás López, director de Análisis de Renta Variable de Singular Bank, “los bancos centrales están diversificando sus reservas desde el dólar hacia otro tipo de activos y han estado comprando metales preciosos”. López subrayó que “el dólar se ha estado depreciando, sobre todo por las políticas de Trump”, lo que favoreció la preferencia por activos reales que no se deprecian.
EFE detalló que el oro acumuló tres años consecutivos de subas significativas. En 2023, el metal avanzó 13,10%; en 2024, 27,22%, y en 2025, el salto alcanzó el 65%. El año cerró con un flujo récord de inversiones hacia los ETFs (fondos cotizados) de oro, con casi 400 toneladas añadidas solo en el primer semestre, según datos del Consejo Mundial del Oro.Reuters también señaló que la fuerte demanda se vio reflejada por el aumento de las tenencias en fondos cotizados y la continua compra de lingotes por parte de bancos centrales de distintas regiones, especialmente de economías emergentes. Este movimiento, sumado a los conflictos geopolíticos y comerciales, consolidó al oro y a otros metales preciosos como refugios predilectos de los inversores.El impulso de la plata se explicó por la combinación de una oferta física limitada, el incremento de su demanda en sectores como las energías renovables y la orfebrería, y la preferencia de los inversores por activos tangibles. Además, la expectativa de recortes de tasas por parte de los bancos centrales y el contexto de incertidumbre económica internacional acentuaron la tendencia alcista. Pedro del Pozo, director de inversiones financieras en Mutualidad, anticipó que el oro mantendría su trayectoria al alza dentro de un escenario geopolítico “muy, muy incierto”, con bancos centrales que continúan acumulando metales preciosos y economías emergentes que buscan alternativas al dólar.
El protagonismo de los metales preciosos se reflejó también en la percepción de los expertos del mercado. Ilya Spivak, de Tastylive, indicó que “tal vez hacia finales del primer trimestre de 2026 podríamos ver al oro probar los 5.000 dólares. Ciertamente, parece que el tipo de catalizadores que animan al oro, especialmente en el transcurso del año pasado, se han vuelto autosostenibles”, según declaraciones recogidas por Reuters.
La volatilidad no estuvo ausente en el cierre del año. Reuters informó que los precios retrocedieron desde sus máximos recientes debido a que los operadores optaron por tomar ganancias, luego de que la CME incrementara los márgenes de los futuros del metal. A pesar de estos movimientos, el balance anual de los metales preciosos resultó ampliamente positivo, con una apreciación sin precedentes para la plata y consolidación del oro como activo de referencia.El flujo de capitales hacia los metales preciosos, en particular hacia el oro y la plata, tuvo como uno de sus principales motores la desconfianza respecto a la estabilidad del dólar. El análisis de Nicolás López en EFE remarcó que “quizás un exceso de especulación produjo este movimiento tan fuerte que creemos que tendrá que estabilizarse y quizás corregir en los próximos meses”. Para López, “no cabe duda de que el oro y la plata han sido una parte del mercado donde los inversores han buscado refugio ante el riesgo de pérdida de valor del dólar, sobre todo por las políticas de Trump”.La información publicada por EFE y Reuters permitió corroborar que los máximos históricos de la plata variaron según el mercado de referencia. En 1980, el precio fijado en subasta diaria llegó a 49,45 dólares, aunque en el Comex de Nueva York y en el Chicago Board of Trade se registraron cotizaciones de hasta 52,5 dólares en ese mismo año. En 2025, la plata superó ampliamente esas marcas, estableciendo nuevos hitos tanto en el mercado físico como en los contratos de futuros.
Los porcentajes de variación acumulada publicados en informes internacionales dan cuenta de la magnitud del fenómeno. Según los datos de LSEG y el periodista Ishaan Arora, el oro subió 64,84% en el año, la plata 147,8%, el platino 114,2% y el paladio 66,55%, con datos al 31 de diciembre a las 07:15 GMT.
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