28 de febrero de 2026
Los mercados se preparan para el impacto en el precio del petróleo tras el bombardeo de Estados Unidos a Irán
El papel estratégico del estrecho de Ormuz ha disparado la preocupación de analistas y economistas, quienes anticipan efectos inmediatos en los valores energéticos y en la confianza de los inversores internacionales
Mientras que la crisis venezolana afectó principalmente a ciertas refinerÃas especializadas por el tipo de crudo que produce el paÃs sudamericano —actualmente con una producción promedio de 800.000 barriles diarios, muy por debajo de los 3,5 millones de barriles diarios alcanzados en la década de 1990— el escenario iranà implica riesgos estructurales.
Ubicado entre Omán e Irán, el Estrecho de Ormuz es reconocido como uno de los principales puntos de paso del petróleo mundial. Según la consultora Kpler, en 2025 transitaron por este corredor 13 millones de barriles de crudo por dÃa, lo que representa alrededor del 31% de todo el comercio marÃtimo global de petróleo. La posibilidad de que el conflicto derive en el cierre o alteración de esta ruta clave amplifica la presión sobre los precios de la energÃa y la estabilidad financiera internacional.
Algunos inversores señalan que los mercados, habituados recientemente a absorber shocks polÃticos y económicos —incluyendo el anuncio de Donald Trump sobre el aumento del 15% en aranceles a todas las importaciones y la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro— podrÃan no reaccionar de forma inmediata. No obstante, precedentes como los ataques israelÃes a instalaciones nucleares en Irán en junio de 2025 muestran que, ante amenazas directas al Estrecho de Ormuz, los mercados bursátiles sufrieron caÃdas pronunciadas antes de recuperarse una vez confirmada la continuidad de los flujos petroleros.La magnitud del impacto en los mercados dependerá, en gran medida, de la duración del enfrentamiento y de si se limita a una operación corta o si escala a una confrontación regional más extensa. David Roche, estratega de Quantum Strategy, puntualizó que, siempre que la operación militar estadounidense sea breve y contenida, las reacciones negativas de los mercados y el aumento en los precios del crudo podrÃan ser pasajeros.
Sin embargo, en caso de transformarse en una campaña de cambio de régimen de entre tres y cinco semanas, la volatilidad se profundizarÃa, incrementando los temores de una interrupción prolongada en el suministro de petróleo.Weidinger observó que “ciertos movimientos de activos cruzados ya reflejaron un cierto ambiente de crisisâ€, en referencia al fortalecimiento reciente del mercado petrolero y de los bonos del Tesoro estadounidense.