28 de febrero de 2026
Por qué el bloqueo del Estrecho de Ormuz podría amenazar la estabilidad del comercio mundial
El cierre de la principal vía petrolera de Medio Oriente amenaza cadenas de suministro globales y genera una ola de incertidumbre cuyos efectos se proyectan sobre mercados financieros, políticas energéticas y confianza inversionista
Diputados y responsables marÃtimos consultados por esa cadena destacaron que bloquear unilateralmente el paso pondrÃa en riesgo el principio de libertad de navegación, elemento clave del comercio mundial. Las autoridades iranÃes han notificado directamente a los operadores marÃtimos sobre los riesgos en la zona, acentuando aún más la tensión y la inquietud en mercados internacionales.
El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo, siendo la principal vÃa de salida del petróleo de Oriente Próximo. Tiene solo 34 kilómetros de ancho en su punto más angosto y dispone de corredores navegables de tres kilómetros, lo que lo convierte en un paso obligatorio para decenas de buques petroleros al dÃa.Diariamente transitan por allà 21 millones de barriles de crudo, lo que equivale a cerca del 20% del consumo global. Arabia Saudita es el principal exportador por esta vÃa, mientras que Irán, por su ubicación geográfica, controla gran parte del área, incrementando la sensibilidad geopolÃtica de este punto estratégico.Especialistas estiman que estos episodios incrementarÃan los precios y afectarÃan la economÃa global, encareciendo combustibles y productos derivados y debilitando tanto las bolsas como los mercados laborales. El contexto de incertidumbre y precios altos podrÃa hacer que las empresas recorten inversiones, afectando la confianza en la recuperación económica mundial.
Diversos paÃses han desplegado alternativas para reducir su dependencia del Estrecho. Arabia Saudita cuenta con un oleoducto de 1.200 kilómetros que atraviesa el paÃs hasta el mar Rojo, y Emiratos Ãrabes Unidos utiliza un conducto que permite enviar hasta 1,5 millones de barriles diarios al puerto de Fujairah.
Este desvÃo forzarÃa a los cargueros a concentrarse en una zona aún más vulnerable: el estrecho de Bab al-Mandeb. Según Financial Times, este canal, de apenas 29 kilómetros de ancho, se convertirÃa en el principal cuello de botella del mundo, desplazando a Ormuz como ruta secundaria. En este contexto, la estrategia geopolÃtica de Irán adquiere una nueva dimensión. Mientras que en Ormuz la Quinta Flota de Estados Unidos mantiene una presencia naval convencional con grupos de combate encabezados por portaaviones como el USS Abraham Lincoln, el entorno en el Mar Rojo presenta una configuración mucho más fragmentada e impredecible.
El cierre de este corredor forzarÃa a esos paÃses a enfrentar interrupciones prolongadas de exportaciones y pérdidas sustanciales de divisas, informan datos de la EIA.
El segundo impacto serÃa la saturación logÃstica. Un incremento súbito en el tráfico de buques tanque a través del Bab al-Mandeb generarÃa una congestión fÃsica, donde cualquier incidente menor —como la presencia de un dron o una mina— podrÃa transformar la situación en un bloqueo total.
En este nuevo escenario, Bab al-Mandeb asumirÃa un protagonismo estratégico para el que no está preparado, convirtiéndose en el eje de la presión económica global.
